Las rutas de montaña y senderismo serán protegidas por ley

04-01-2017

La amplia red de rutas de motaña y senderismo con señales informativas que existe en la República Checa representa un fenómeno inusual a nivel mundial. Un grupo de diputados presentó a debate un proyecto de ley que persigue proteger ese sistema por una normativa especial.

Foto: Kristýna MakováFoto: Kristýna Maková Unos 40.000 kilómetros de rutas de montaña y senderismo con señales de orientación, mapas y tableros con pictogramas y leyendas, existen en la República Checa. Estas fueron creadas y marcadas por grupos de voluntarios a lo largo de los últimos 125 años. El sistema de señalización checo suele ser calificado como el mejor del mundo. Las señales tienen la forma de un cuadro con una raya de color y dos rayas blancas. El turista puede guiarse por la raya de color en el cuadro, marca que suele encontrarse dibujada en los árboles u otros sitios a lo largo de todo el camino.

En la Cámara Baja surgió la idea de proteger este sistema de rutas con señales de orientación con una normativa, iniciativa que fue acogida con entusiasmo por el jefe del Club de Senderismo Checo, Vratislav Chrástal, quien destacó para la Televisión Checa el significado de esas sendas.

Vratislav Chrástal, foto: ČTVratislav Chrástal, foto: ČT ”La red de rutas de montaña y senderos con señales de orientación ayuda en la protección de la naturaleza. Porque al orientar a grupos e individuos para que caminen sólo por determinados lugares, regulamos el turismo, y protegemos la naturaleza. Además, estos caminos conducen a lugares de gran atractivo, y el visitante atraviesa interesantes zonas naturales. Estas rutas permiten a la vez a los turistas tanto nacionales como extranjeros planificar por adelantado las caminatas y escoger el itinerario que más les convenga”.

Uno de los autores del proyecto de ley de protección de las sendas, el diputado Jiří Mihola, del democristiano Partido Popular, destacó que el documento se encuentra en procesamiento para poder ser presentado a votación en el Parlamento cuanto antes.

 Jiří Mihola, foto: ČT Jiří Mihola, foto: ČT ”Durante la última temporada turística veraniega hemos prometido elaborar un proyecto de ley de protección del sistema de rutas y señales, y esto lo hemos cumplido. Consideramos necesaria la existencia de una normativa que proteja esa estructura, utilizada por un sinnúmero de turistas. Es un sistema que admira toda Europa y el resto del mundo y que en este país tiene una larga tradición que se remonta al año 1889”.

En caso de ser aprobado el proyecto, le corresponderá al Club de Senderismo Checo y a los Socorristas de Montaña marcar y mantener en buen estado todas las rutas. En su labor deberían colaborar con las alcaldías de las poblaciones en cuyas proximidades conducen las diferentes sendas, y disponer del necesario permiso de los eventuales propietarios de esos terrenos. A la vez, a la persona que dañe o destruya alguna señal de orientación le podrá ser aplicada una multa de hasta 185 euros.

Las rutas de montaña y senderos tienen más de 100 años

Foto: Štěpánka BudkováFoto: Štěpánka Budková La primera ruta con señalización surgió en territorio checo alrededor del año 1884 en la sierra de Beskydy, habiendo sido creada entonces por asociaciones alemanas. En 1889 asumió la tarea de la señalización voluntaria de caminos conducentes a través de lugares de interés una organización nacional que pasó a denominarse Club de Senderismo Checo.

En mayo de ese año fue creado un camino con señales de orientación entre la localidad de Štěchovice y la zona natural Svatojánské Proudy, en el valle del río Moldava, que más tarde sin embargo, tras la construcción de una represa, quedó bajo el agua. No obstante, ya ese primer año los voluntarios marcaron un total de 55 kilómetros de caminos, y en 1920 era posible recorrer en la entonces Checoslovaquia un total de 25.000 kilómetros de rutas con señales de orientación.

Foto: ČTFoto: ČT La primera ruta marcada por el Club de Senderismo Checo que se conservó hasta la actualidad es la que conduce desde la ciudad de Beroun, al oeste de Praga, hasta el castillo de Karlštejn. La señal de orientación tiene el número 001 y dentro del cuadro lleva una raya roja.

El sistema de señalización de los caminos sirvió de inspiración a otros países, entre ellos Polonia, Bulgaria, Hungría, Rumanía, Ucrania y Suiza. Los turistas de Chequia dejaron sus huellas en Brasil, en las proximidades de la ciudad de Bataypora, donde viven muchos descendientes de inmigrantes checos. El año pasado marcaron allí tres rutas de unos 60 kilómetros de longitud.

04-01-2017