Los checos conmemoraron el Día de Lucha por la Libertad y la Democracia

18-11-2005

La República Checa conmemoró el 16 aniversario del Día de la Lucha por la Libertad y la Democracia. El 17 de noviembre dio inicio a un nuevo capítulo en la historia del pueblo checo, oprimido durante 40 años por el poder comunista.

Foto: CTKFoto: CTK El día 17 de noviembre tiene un lugar importante en la historia de los checos. En el año 1939, una manifestación de estudiantes descontentos con el acontecer de entonces, fue desbaratada por los nazis. Uno de los manifestantes, Jan Opletal falleció tras sufrir una herida mortal. Por consiguiente, los nazis cerraron el 17 de noviembre todas las escuelas superiores del país y ejecutaron a los líderes estudiantiles de la revuelta.

50 años después, el 17 de noviembre de 1989, los estudiantes universitarios de Praga organizaron una manifestación a fin de conmemorar el 50 aniversario de este hecho. En la Avenida Nacional fueron rodeados por los policías, que pronto disolvieron la manifestación. Vaclav Klaus (Foto: CTK)Vaclav Klaus (Foto: CTK) La brutal intervención ordenada por los comunistas arrancó la Revolución de Terciopelo y los cambios afectaron a toda la sociedad desembocando en la institución de la Democracia.

Han pasado 16 años desde la fecha que fue proclamada como el Día de la Lucha por la Libertad y la Democracia. El aniversario del inicio de la Revolución de Terciopelo fue recordado en toda la República Checa con diversos actos conmemorativos.

"El 17 de noviembre de 1989 representó un momento crucial en nuestra historia. Todos los que lo vivimos sabemos, que fue cuando nació la libertad. Eso es el mayor valor del cual disponemos. Creo que la generación joven debería comenzar a darse cuenta de ello", declaró con este motivo el presidente checo, Václav Klaus.

Vaclav Havel (Foto: CTK)Vaclav Havel (Foto: CTK) Unas tres mil personas en Praga se reunieron en la calle Los Presos Políticos donde se hallan el antiguo centro de la Gestapo nazi y la actual sede del Partido Comunista de Bohemia y Moravia. La manifestación fue apoyada por varios políticos y disidentes, como el ex-presidente checo, Václav Havel. Los participantes encendieron velas y formaron una cadena humana entre ambos edificios para después dirigirse a la placa conmemorativa colocada en la Avenida Nacional. Según el ex-presidente checo y uno de los símbolos de la Revolución de Terciopelo, Václav Havel, eventos históricos de tal trascendencia siempre deben recordarse.

"La historia del pueblo checo y su continuidad es a la vez el camino hacia nuestra identidad. No se puede olvidar algo y luego buscar nuestra identidad. El primer paso hacia ella es saber lo que fuimos ayer o anteayer, lo que hicimos bien y lo que hicimos mal", explicó el ex presidente checo.

18-11-2005