Los millonarios checos construyen refugios de supervivencia

02-12-2016

El alto grado de tensión en plena Guerra Fría llevó a los gobiernos de los países situados a uno y otro lado de la Cortina de Hierro a poner en marcha programas de protección civil. Esto impulsó la construcción de redes de refugios para la población. Hoy, casi tres décadas después de finalizada la Guerra Fría, los búnkeres vuelven a estar de moda en Chequia, pero sólo para los ricos.

Foto ilustrativa: CC0 Public Domain Foto ilustrativa: CC0 Public Domain Existe un grupo de millonarios checos que se preparan para lo peorr. Han empezado a construir refugios privados para protegerse de los males que depara el mundo de nuestros días.

La crisis migratoria y las tensas relaciones que protagonizan Occidente y Rusia han servido para que cada vez más millonarios encarguen en Chequia la construcción de refugios de supervivencia.

Michal Terendy, dueño de una empresa especializada en la construcción de búnkeres recibió los primeros encargos el año pasado, según explicó a Radio Praga.

“Puedo decir que el boom arrancó en 2015. Nuestros clientes empezaron encargando cajas fuertes subterráneas. Pero a partir del empeoramiento de la situación en Europa, la crisis migratoria y la tensión entre Rusia y Ucrania, ahora optan por refugios. En este momento ofrecemos refugios en los que se puede supervivir hasta doce meses”.

Los refugios son antiatómicos, sirven para repeler un ataque terrorista, protegen contra todo tipo de arma de destrucción masiva. Sus paredes son de hormigón armado y reforzado de 30 centímetros de espesor.

Foto ilustrativa: Filip JandourekFoto ilustrativa: Filip JandourekDisponen de un depósito de agua potable propio, equipos para monitorear las condiciones externas, tales como el clima, la radiación o la presencia de agentes químicos y no faltan infalibles sistemas de ventilación.

De acuerdo con el constructor Terendy se trata de instalaciones que ofrecen el mayor grado de seguridad posible.

“Se trata de apartamentos de lujo bajo tierra, con todo el confort que se pueden permitir sus dueños. Nosotros nos encargamos del suministro de agua, alimentos y de todo lo indispensable para la supervivencia”.

En Praga y en la República Checa en general quedan muchos refugios subterráneos, herencia de la Guerra Fría. Se encuentran en pésimas condiciones y su construcción ya no responde a las necesidades del momento.

El constructor Michal Terendy sostiene que en la capital checa hay cerca de 800 refugios que podrían acoger a más de 550.000 personas en caso de emergencia. La gente también podría utilizar los túneles de metro o refugios construidos debajo de algunos edificios de apartamentos construidos en los años 50, el problema es que después de la Guerra Fría nadie se preocupa de darles mantenimiento, aseguró el constructor.

02-12-2016