Más de setecientos checos cumplen penas en el exterior

14-01-2004

Más de setecientos ciudadanos checos cumplen penas en cárceles en el exterior. Sin embargo, a ninguno se le dedica tanta atención como a los dos reclusos condenados en Tailandia a altas penas de prisión por narcotráfico y a quienes se les facilitó cumplir el resto de sus penas en la República Checa.

foto: CTKfoto: CTK A mediados de los años noventa, Emil Novotný y Radek Hanykovics fueron condenados en Tailandia por narcotráfico a altas penas de prisión. Desde el comienzo su caso fue seguido con mucha atención por la prensa nacional. Esto se debió, especialmente, a que el tema sirvió para informar de los empeños de la República Checa por la suscripción de acuerdos sobre extradición recíproca de delincuentes con Tailandia y otros países.

La portavoz del ministerio de Justicia checo, Iva Chaloupková destacó, no obstante, que el acuerdo suscrito con Tailandia no debería ser concebido como un paso de la República Checa para ayudar a Novotný y Hanykovics.

"El objetivo del Estado checo fue contar para el futuro con un instrumento que le posibilitara intervenir a favor de los ciudadanos checos que en el futuro cometan eventualmente algún delito en Tailandia. Y podría tratarse de delitos menos serios que el narcotráfico".

foto: CTKfoto: CTK A la propagación del caso de Novotný y Hanikovics sirvió también el que el tema fuera utilizado por cineastas checos para el rodaje de la película "Los perdidos" que describe las difíciles condiciones de los extranjeros en las cárceles de Tailandia.

Este martes, la policía tuvo que intervenir en París contra los periodistas checos que, para conseguir información sobre el traslado de los reclusos checos de Bangkok a Praga, trataron incluso de incursionar a la zona de tránsito del aeropuerto parisino.

Sin embargo, Jaroslav Macháne, vice presidente de la Policía checa, insiste en que Emil Novotný y Radek Hanykovics, no son ningunos héroes, sino narcotraficantes, que a base del contrabando de heroína pretendían sacar pingües ganancias, sin importarles el daño que causarían a otras personas.

Poco o nada se sabe en la República Checa, apuntó Macháne, de otros centenares de checos que cumplen penas en prisiones en el exterior, algunos por robos, otros por fraudes, pero la mayoría, por narcotráfico. Y tampoco se sabe que en algunos países las condiciones en las cárceles en las que se encuentran los reclusos checos son igualmente duras como en las prisiones en Tailandia.

14-01-2004