Matrimonios preventivos y menos idealistas

29-01-2018

Darle carácter oficial al amor puede acarrear cierto papeleo. Parte de ello es el contrato prematrimonial, una petición de las más comúnes en la República Checa.

Foto: kgorz, Pixabay / CC0Foto: kgorz, Pixabay / CC0 Los divorcios así como los acuerdos prematrimoniales se están haciendo cada vez más comunes. De hecho, según los registros del Colegio de Abogados de la República Checa, el año pasado se firmaron unos 10200 acuerdos prenupciales, que viene siendo la mayor cantidad desde el año 2014, cuando empezaron a contarse.

Dichos acuerdos, aunque para algunos sea una decisión que atenta contra la idea romántica de un matrimonio inquebrantable, lo que hacen es proteger los bienes materiales que cada cónyuge adquirió antes de casarse. El presidente del Colegio de Abogados, Radim Neubauer, plantea lo que suele ser una de las razones más usuales para llegar a este acuerdo.

"Alguien que ya haya pasado por la experiencia de una disputa de bienes después del divorcio prefiere prevenirlo en caso de una ocasión futura. Se acuerda para su próximo matrimonio un pacto de división de bienes adquiridos previamente que los mantiene divididos y no van a terminar peleándose por ellos en caso de que el matrimonio no resulte".

Según los datos del Instituto Checo de Estadística, aproximadamente una de cada cinco parejas firmaron un contrato prenupcial el año pasado. Por otro lado, el mismo instituto constata que cada uno de dos matrimonios se divorcia.

A veces no es tanto la riqueza propia lo que se está salvaguardando, sino que se está evitando pasarle las deudas adquiridas al compañero. La señora Jana, residente de Praga, comenta su propio caso.

"Estoy en una relación desde hace tres años. Ahora planificamos casarnos y tener familia, pero mi pareja tiene una deuda del pasado a causa de un negocio".

Agrega que tiene algunas propiedades, que gana bastante bien y que la verdad es que tiene miedo de perderlo todo.

Para otros, la decisión de proteger el patrimonio no se debe a una experiencia previa que los predisponga, sino de una decisión responsable y realista que evita conflictos cuando llegue el momento de una llamada separación no natural, es decir, por voluntad propia y no por la muerte de alguno de los consortes.

29-01-2018