Médicos checos realizan una singular operación del tabique interventricular

13-01-2016

Una operación del tabique interventricular sin par a nivel mundial ha sido efectuada en Praga. Los médicos decidieron realizarla después de que la paciente rechazara la intervención habitual, que cuenta con la abertura cirujana del tórax.

Foto ilustrativa: FreeImagesFoto ilustrativa: FreeImages Hace un año se realizó en el hospital Motol de Praga una operación cardiaca de carácter único. Recién ahora los médicos han informado de la intervención debido al seguimiento continuo del estado de la paciente. Hoy pueden aseverar definitivamente: la operación ha sido un éxito.

Un cierre en un lugar inusual

Los cirujanos introdujeron en el corazón de la paciente, afectada por una deficiencia cardiaca innata, tres cierres por medio de un vaso femolar para llenar el tabique interventricular dañado. La singularidad de la operación consistió en que uno de los cierres fue aplicado en un lugar extraordinario.

“Dos de las tres deficiencias las cerramos de manera habitual, pero la tercera se encontraba en una localización inusual y sabíamos que nadie había operado en esa zona hasta entonces. Decidimos hacerlo nosotros con mucha precaución, con cierta inseguridad, y finalmente con un resultado positivo”, explicó el primer médico Josef Veselka.

Una operación de tres horas

La operación duró unas tres horas y se realizó estando la paciente consciente, precisó otro de los expertos que asistió a la intervención, Petr Hájek.

“Tuvimos que seguir las funciones vitales de la paciente. A la vez debimos controlar tanto la pantalla del aparato de rayos X, como del dispositivo de ultrasonido. Es un trabajo de equipo. Volveríamos a realizarlo siempre que estuviéramos convencidos de que el nivel de riesgo sería aceptable”, afirmó el experto.

Foto ilustrativa: Free domainFoto ilustrativa: Free domain La paciente Eva Charvátová se encuentra hoy en buen estado, según confirmó para la Radiodifusión Checa.

“No tengo dificultades respiratorias. No se me hinchan las piernas. Puedo comer, lo que antes no podía. Había bajado unos 15 kilos antes de la operación, ya que el corazón engrandecido apretaba el estómago e imposibilitaba llenarlo”, sostuvo.

Según agregó la señora de 75 años de edad, ella misma no temía someterse a la primera operación de este tipo a nivel mundial. “Todo lo contrario, me alegraba la idea de que, si todo salía bien, podría contribuir a un avance médico”, resaltó feliz.

13-01-2016