Noche de los Mayas en el festival "Otoño de Praga"

30-09-2005

Con prolongados aplausos premió la sala repleta del palacio de conciertos Rudolfinum la actuación de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México en el festival internacional de música "Otoño de Praga" este jueves. Durante el concierto que duró casi tres horas los músicos mexicanos llevaron al público checo a una fiesta de los gitanos españoles, así como a la selva de los mayas. Radio Praga conversó con el director de la orquesta, Enrique Barrios, antes del concierto.

Enrique BarriosEnrique Barrios Presentar al público el repertorio latinoamericano que no se escucha habitualmente con las orquestas europeas fue uno de los objetivos con el que la Filarmónica de la Ciudad de México llegó al festival "Otoño de Praga".

"Creemos que además del repertorio es importante la manera en que se interpreta. Esta es una orquesta que ha grabado muchas, muchas de las obras latinoamericanas, mexicanas en especial, y ha desarrollado un estilo de interpretación a fondo de cada uno de los estilos. Pero también nos da mucho gusto el poder presentar nuestras habilidades dentro de todo lo demás. Así que es una cosa importante para nostros mostrar nuestras interpretaciones de música impresionista, por ejemplo en este programa está Ravel, o música eslava aunque el tema sea español. Rimski-Korsakov compuso este Capriccio Espagnol, pero es nuestra propia interpretación, nuestra propia ejecución de un autor ruso".

Con la combinación de las obras de inspiración española de Ravel y Rimski-Korsakov con la Sinfonía India de uno de los clásicos mexicanos del siglo XX, Carlos Chávez, y la música a la película La noche de los Mayas de Silvestre Revueltas, la Orquesta Filarmónica de México quería mostrar al público cuáles son las raíces de la actual civilización mexicana.

Cabe apuntar que el compositor Silvestre Revueltas, fallecido en 1940, fue alumno del violinista y pedagogo checo Otakar Sevcík.

"Lo que pasa es que México después de la Primera Guerra Mundial recibió a muchos maestros, personas de Europa que buscaron refugio, y en la Segunda Guerra Mundial esto volvió a suceder. Así que esta relación con Sevcík tiene esa base. Como se puede escuchar hay influencia de muchos de los compositores europeos de aquella época, pero hay una personalidad propia, muy importante e inconfundible en Revueltas".

En el concierto anterior, que la Filarmónica de México dio en Rudolfinum el miércoles, se pudieron escuchar además de piezas de Piazzola, Ginasteras o Villa-Lobos, la danza de Laquia de Leos Janácek, la Danza eslava en Do Mayor de Antonín Dvorák y danzas de la ópera La novia vendida de Federico Smetana.

"Las obras de Dvorak, principalmente, son las que forman parte del repertorio. Claro que todos, en el mundo entero, tocamos el Moldava de Smetana. Yo diría que en orden de frecuencia con la cual interpretamos obras, Dvorak es el primero, Smetana el segundo y Janacek el tercero. Aunque debo decir que es uno de mis compositores favoritos de la música más avanzada, y más nueva, aunque él no es tan nuevo, vivió ya hace mucho tiempo, su música es muy nueva. Es una personalidad muy parecida a la de Silvestre Revueltas. Fueron visionarios de lo que la música podría ser en el futuro. Así que como a Brahms y Beethoven tenemos a Dvorak entre nuestros compositores".

Con los conciertos en el festival "Otoño de Praga" la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México se despidió de Europa, después de haber actuado también en Brno y Bratislava, Eslovaquia, y regresa a México. No es el caso de Enrique Barrios que el próximo martes dirigirá un concierto en el Rudolfinum a la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión Checa.

30-09-2005