Presidente califica como descaradas las declaraciones del Primer Ministro

15-07-2005

El proyecto del Primer Ministro checo, Jirí Paroubek, de indemnizar simbólicamente a los antifascistas sudetoalemanes, alteró al presidente de la República, Václav Klaus. Las discrepancias entre ambos políticos se agudizaron tras la visita de Paroubek a Austria.

Primer Ministro checo, Jirí Paroubek (a la izquierda) y canciller austríaco, Wolfgang Schüssel (Foto: CTK)Primer Ministro checo, Jirí Paroubek (a la izquierda) y canciller austríaco, Wolfgang Schüssel (Foto: CTK) El Primer Ministro checo, Jirí Paroubek, se reunió este jueves en Viena con el canciller austríaco, Wolfgang Schüssel, informándole, entre otros, sobre su intención de promover la reconciliación con los antifascistas sudetoalemanes que se vieron obligados a abandonar Checoslovaquia tras la Segunda Guerra Mundial. En esta ocasión Paroubek apuntó que probablemente no encontrara un consenso al respecto con el presidente checo, Václav Klaus.

"Hay solamente dos instituciones que expresaron desacuerdo con el objetivo de ese gesto simbólico: El Partido Cívico Democrático, cuyo presidente honorífico es el mandatario checo, Václav Klaus, y la Asociación Sudetoalemana de Austria. Esta no es una compañía ideal".

El Primer Ministro opinó que el presidente no comprendió la esencia de su proyecto de reconcilicación con los antifascistas sudetoalemanes, que debería adquirir una forma concreta en las próximas semanas. Václav Klaus rechazó inmediatamente las declaraciones de Paroubek ante la Televisión Nova.

"Primero, lo entiendo muy bien. Segundo, considero sus palabras como extraordinariamente descaradas, tengo la sensación de que perdió totalmente el juicio".

Anteriormente el mandatario calificó en la prensa el plan de Paroubek como irresponsable, peligroso, y que abre una suerte de Caja de Pandora. Por su parte, la Asociación Sudetoalemana de Austria rechazó la iniciativa como una intención de dividir a los sudetoalemanes entre los buenos y los malos.

Por el contrario, el canciller austríaco, Wolfgang Schüssel, valoró el proyecto subrayando que por primera vez no se aplica el principio de la culpa colectiva con respecto a la minoría alemana.

Durante su visita a Viena Jirí Paroubek intentó seguir la línea de las relaciones cordiales que mantenía con Schüssel uno de sus antecesores, Vladimír Spidla, dirigiéndose al canciller austríaco como "Lieber Wolfgang" - "Querido Wolfgang". ¿Qué tratamiento buscará para el presidente checo?

15-07-2005