Tábor, la sede de los husitas, cumple 600 años

27-03-2020

Tábor, que con sus 34 000 habitantes es la segunda mayor ciudad de Bohemia del Sur, cumple el 600 aniversario de su fundación este año. La fama de la ciudad se debe en especial a su estrecha relación con el movimiento revolucionario husita que tuvo gran auge en Bohemia en el siglo XV, siguiendo los ideales del reformador religioso y sacerdote checo Juan Hus.

Tábor (1620), fuente: Martin Zeiller / Matthäus Merian, Topografía de la Bohemia, Moravia z Silesia, public domainTábor (1620), fuente: Martin Zeiller / Matthäus Merian, Topografía de la Bohemia, Moravia z Silesia, public domain

Tábor, foto: Barbora NěmcováTábor, foto: Barbora Němcová El lugar donde actualmente se extiende la ciudad de Tábor ya estaba poblado entre los siglos V y VI antes de nuestra era. Alrededor del año 1270, durante el reinado en las Tierras Checas de Otakar II de Bohemia, en una de las colinas junto al río Lužnice surgió un asentamiento fortificado con un castillo, que más tarde desapareció por completo a raíz de las luchas armadas por el poder en estos territorios.

En 1420, miembros del movimiento revolucionario husita escogieron este lugar para levantar allí su sede y acordaron llamar la ciudad con el nombre de Tábor, que en checo significa campamento o asentamiento. Pero las raíces de ese nombre cabe buscarlas en la historia mucho más lejana, según dijo a Radio Praga Internacional Jakub Smrčka, director del Museo Husita de Tábor.

”Originalmente, los husitas denominaron al lugar donde decidieron establecerse Asentamiento del Monte de Tábor. El monte Tabor aparece ya en la Biblia. Se encuentra en Israel, en la región de Baja Galilea. Así también, durante los años anteriores, los predicadores reformistas de Bohemia que se encontraban en las zonas rurales, solían predicar en las cimas de las colinas y montes. A estos luego se les pasó a llamar montes Tabor. Ese nombre se convirtió en símbolo de los husitas, quienes llamaban a la gente a que les ayudaran a crear un ejército fuerte que se opusiera al mal representado por la Iglesia Católica Romana. Por ello denominaron su sede Monte Tábor, pero debido a que su nombre original era Asentamiento, hasta el siglo XIX la ciudad pasó a llamarse Asentamiento del Monte Tábor”.

Tábor fue fundada en medio de enfrentamientos armados

El Museo del movimiento husita, foto: Zdeňka KuchyňováEl Museo del movimiento husita, foto: Zdeňka Kuchyňová La propia fundación de Tábor fue precedida por acontecimientos dramáticos y enfrentamientos armados. Los husitas se habían asentado primero en la cercana ciudad de Sezimovo Ústí. Según indicó Jakub Smrčka, esto ocurrió el día del Miércoles de Ceniza de 1420.

”El martes cuando culminaban los carnavales, los habitantes de la ciudad se pusieron a festejar, bailar, comer y tomar, según la tradición. Pero en la madrugada siguiente, el Miércoles de Ceniza, la ciudad fue atacada por los husitas, quienes se apoderaron de ella. El que no se unió a ellos fue expulsado. Pasadas unas semanas se decidió conquistar también un asentamiento cercano, donde antaño había un castillo, y edificar allí una gran sede husita, que se llamaría Tábor. Los husitas ocuparon el asentamiento, expulsaron a los habitantes locales y comenzaron a construir una ciudad. Estos fueron los comienzos en la primavera de 1420 de la posterior sede de los husitas, la ciudad de Tábor”.

Tábor, foto: Miloš TurekTábor, foto: Miloš Turek

La estatua de Jan Žižka, foto: Barbora NěmcováLa estatua de Jan Žižka, foto: Barbora Němcová Fue en Tábor desde donde los caudillos husitas, Jan Žižka y Prokop Holý, salían a la cabeza de sus ejércitos a combatir al enemigo.

En la plaza mayor de Tábor se alza actualmente un monumento a Jan Žižka de Trocnov, pero no fue él quien fundó la ciudad, porque entonces su cuartel general se encontraba todavía en Pilsen.

Entre los fundadores de la ciudad figuraban los husitas Petr Hromádka de Jistebnice y Chval de Machovice, así como varios sacerdotes, seguidores de las reformas religiosas de Juan Hus. Estas perseguían la libertad de predicación, la pobreza de los eclesiásticos, la comunión bajo las dos especies y el castigo de los pecados mortales por igual.

El caudillo Jan Žižka llegó más tarde y fue proclamado uno de los jefes militares de Tábor. Según las crónicas, fue precisamente Žižka quien en la primavera de 1420 emitió la orden de destruir la ciudad de Sezimovo Ústí, por el rechazo manifestado por sus habitantes a los husitas. Las personas que querían pudieron unirse a los husitas, las demás fueron expulsadas y la ciudad quedó reducida a cenizas.

Los husitas se encargaron de un rápido auge de su sede

Por su parte, Tábor comenzó a florecer aunque, naturalmente resulta imposible comparar su aspecto de entonces con el de la actualidad, recalcó Jakub Smrčka.

Jakub Smrčka, foto: Adriana Krobová, ČRoJakub Smrčka, foto: Adriana Krobová, ČRo ”Los husitas aprovecharon las construcciones que quedaban en el lugar, las limpiaron y reconstruyeron para poder vivir allí. Conservaron también el antiguo sistema de calles de los tiempos de Otakar II de Bohemia. También pasaron a levantar fortificaciones alrededor de la ciudad. Las viviendas entonces eran de madera y paja, y de un solo piso. La piedra se utilizaba sólo para los fundamentos. Así se construyó también la alcaldía y la iglesia locales. Sobre esta última, tiempo después Aeneas Silvius Piccolomini, cuya familia era propietaria de las ciudades de Náchod y Ratibořice, en Bohemia, diría que se asemejaba a un granero de madera. Sin embargo, cómo era esa iglesia realmente no se sabe porque nada se conservó de esta obra”.

Desde la ciudad de Tábor los ejércitos husitas salían a combatir a sus enemigos de las zonas cercanas. Se apoderaron de los monasterios de Milevsko, Louñovice y Zlatá Koruna. A los enemigos los trataban de mal manera, al igual que los ejércitos católicos los trataban a ellos. Tábor se fue ampliando paulatinamente hasta tener unos 3000 habitantes.

Más tarde los husitas llegaron a un acuerdo con el monarca Segismundo de Luxemburgo, quien en 1437 le garantizó a Tábor el derecho a ciudad de forma oficial, al igual que se hizo en el caso de la Ciudad Vieja de Praga. De esa forma Tábor se transformó en una ciudad real con su propio escudo en el que un águila imperial de dos cabezas sobrevolaba unas fortificaciones y que tenía en su pecho las insignias del águila de los Luxemburgo. Más tarde, el águila de la dinastía de los Luxemburgo en el escudo de Tábor fue reemplazado por el león del escudo estatal checo.

Tábor, foto: Miloš TurekTábor, foto: Miloš Turek
27-03-2020