Un ciudadano checo fallece en ataques terroristas en Egipto

25-07-2005

Egipto se está recuperando de los ataques terroristas más sangrientos contra turistas de su Historia. Tres explosiones en zonas turísticas de Sharm El Sheik y Naama Bay causaron el sábado la muerte a 88 personas, entre ellas a un checo; más de 200 personas resultaron heridas.

Sharm El Sheik (Foto: CTK)Sharm El Sheik (Foto: CTK) Una célula regional de Al Qaeda, y la organización de los "Guerreros Santos de Egipto", asumieron la responsabilidad por los atentados. La policía egipcia ha detenido hasta el momento a 35 personas sospechosas de participar en el ataque. El presidente de ese país, Hosni Mubarak, subrayó que Egipto no se dejará atemorizar ni extorsionar.

"Lucharemos con todas las medidas contra el terrorismo. No admitiremos concesiones, tenemos que proteger la seguridad de Egipto, ya que son cada vez más frecuentes los brutales ataques terroristas en todo el mundo", afirmó el mandatario egipcio.

Más de mil personas, tanto turistas como egipcios, se manifestaron este domingo contra el terrorismo en Naama Bay, protestando contra la violencia, portando los lemas "Stop al terrorismo" y "Dejad de matar a inocentes".

Entre las 88 víctimas fue identificado un checo, empleado de una agencia turística, de 24 años de edad. Otros turistas checos resultaron heridos levemente por los cristales rotos. Algunos de ellos decidieron terminar antes sus vacaciones y regresaron a casa.

Sharm El Sheik (Foto: CTK)Sharm El Sheik (Foto: CTK) "De las 100 personas que decidieron regresar el sábado, unas 30 sufrieron un choque psíquico, y tuve que prescribirles medicamentos calmantes. Es que tan sólo a bordo del avión se dieron cuenta de lo ocurrido y de lo que les habría podido suceder", señaló el médico Petr Malý.

Varios de los checos estuvieron el sábado cerca de los epicentros de las explosiones. La señora Majnusová se encontraba en el hotel cuando estallaron las bombas y la ola de presión rompió los cristales de su habitación.

"Había cristales incluso en las camas. Por suerte, en el hotel había instaladas ventanas con cristales de seguridad. De no ser así, todos nos habríamos cortado con el vidrio".

A pesar del pánico y del miedo, otros turistas checos rechazaron abandonar el lugar de la tragedia y terminar antes sus vacaciones. El señor Fiala sostiene que la gente tendrá que aprender a vivir con el terrorismo.

"Hay quienes quieren volver a casa, pero yo creo que en la actualidad no es posible escaparse del terrorismo en ningún lugar", explicó su decisión el turista checo.

25-07-2005