Una placa recordará a los checoslovacos que lucharon en Dunkerque

22-05-2017

Soldados checoslovacos asediaron a las órdenes del general Alois Líška las posiciones alemanas en el puerto estratégico de Dunkerque. Ahora una nueva placa conmemorativa recuerda desde este fin de semana a los caídos durante el enfrentamiento. La brigada checoslovaca también fue la primera en liberar una ciudad belga: De Panne. Más con Carlos Ferrer.

Foto: ČTKFoto: ČTK Como cada año un desfile de veteranos de guerra recuerda en la localidad belga de De Panne la liberación de la ciudad del dominio nazi. De Panne fue la primera población belga reconquistada por los Aliados, y de esta simbólica labor se encargó en 1944 la brigada checoslovaca, comandada por el general checo Alois Líška.

De hecho 40 soldados checoslovacos yacen en el cementerio local, en sus lápidas además del nombre y fecha de fallecimiento, el león blanco símbolo de la nación checa. Durante el acto conmemorativo de este año, el vicealcalde de De Panne y Adinkerke, Christophe Delrive, comentó así este legado histórico.

B. L. Montgomery y Alois Liška (a la derecha)B. L. Montgomery y Alois Liška (a la derecha) “De Panne fue liberada de los alemanes por los ejércitos checoslovacos, y consideramos muy importante saber, y hacer saber a los jóvenes de De Panne, que tantas personas perdieron aquí su vida, y que están enterrados aquí, en De Panne y Adinkerke”.

Las unidades a las órdenes de Líška, entre las que también había británicos y canadienses, recibieron pronto la orden de asediar la vecina ciudad francesa de Dunkerque, un estratégico puerto fortificado que seguía en manos de los alemanes. El objetivo era bloquear el destacamento nazi, formado por unos 12.000 soldados, y permitir así que las tropas norteamericanas avanzaran rápidamente hacia Berlín.

Jaroslav Kurfürst, foto: MZV ČRJaroslav Kurfürst, foto: MZV ČR Precisamente este año los actos conmemorativos han venido acompañados de la develación de una placa en el antiguo cuartel general checoslovaco en la zona, situado en la localidad de Wormhout. Escrito en francés y checo, el texto recuerda a las 400 checoslovacos que cayeron en los siete meses que duró el asedio.

Durante su discurso en las celebraciones, el embajador checo en Bélgica, Jaroslav Kurfürst, subrayó que el sacrificio de aquellos soldados sigue teniendo sentido hoy en día.

“Las tumbas de nuestros soldados caídos son recuerdos de héroes, pero también el imperativo y la advertencia más fuerte dirigida hacia nosotros y las generaciones venideras. La libertad debe ser defendida contra cualquier dictadura, sea nazismo o comunismo, y ante cualquier esfuerzo de redibujar los mapas o socavar la democracia”.

El sitio de Dunkerque se extendió a lo largo de siete meses. Esta larga batalla de posiciones y escaramuzas aisladas concluyó el 9 mayo de 1945, cuando al capitular Alemania, el vicealmirante alemán Friedrich Frisius se rindió finalmente.

22-05-2017