Cuadros de Jan Minarík reflejan el aspecto de la Praga de hace un siglo

18-02-2006

Quien quiera entrar en la máquina del tiempo y retroceder cien años atrás, puede visitar la exposición "Praga desaparecida", instalada en el Museo de la Capital de Praga.

Un centenar de cuadros del pintor Jan Minarík, que vivió entre 1880 y 1937, ofrece al visitante la oportunidad de conocer las calles, plazas y rincones de la capital que han desaparecido o han sido sustancialmente reconstruidas.

Cada cuadro está acompañado de una fotografía del lugar, la que documenta su aspecto actual. Así, el público puede darse cuenta de los cambios por los que pasó Praga durante el último siglo, indicó la comisaria de la exposición, Pavla Státníková.


"La exposición no tiene como meta criticar los cambios arquitectónicos registrados por la ciudad, pretende únicamente mostrarlas y ofrecer la oportunidad comparar. Creo que la muestra le posibilitará a cada visitante reflexionar sobre si valió la pena la transformación de Praga en una metrópoli moderna".

En la exposición se presentan también fotografías de Ondrej Polák. Junto con él, la comisaria de la exposición, Pavla Státníková, recorrió toda Praga en búsqueda de aquellos lugares presentados en los cuadros.

"En ciertos momentos nos parecía habernos convertido en detectives. Recuerdo las horas que pasamos buscando una locación pintada por Jan Minarík en los alrededores del convento de Santa Inés, en la Ciudad Vieja. Tuvimos que abrirnos paso entre medio de la maleza y hasta subimos a un árbol. Al final, nuestro trabajo resultó exitoso".


Según destacó Pavla Státníková, resultó difícil también la búsqueda de lugares en el Barrio Judío, sometido a saneamiento alrededor de 1900. "Resulta impactante ver cómo cambió esta localidad. Los historiadores no dejan de lamentar la brutal destrucción de este barrio. Este hoy sería una verdadera joya arquitectónica a nivel mundial", subrayó la comisaria, agregando que el saneamiento experimentado por el Barrio Judío debería servir de advertencia para el futuro.

Jan Minarík plasmó en sus cuadros las callejuelas con pintorescos rincones de la Ciudad Pequeña, las casas barrocas y los románticos jardines de la Ciudad Vieja, así como la atmósfera un tanto oscura del Barrio Judío. Sin embargo, en su obra no faltan cuadros de la periferia de Praga.

El museo dispone de más de un centenar de cuadros de este artista que por poco cae en el olvido, dijo la comisaria de la muestra, Pavla Státníková.

"En la muestra figuran también cuadros de colecciones privadas. Una exposición de los cuadros de Jan Minarík tuvo lugar en la República Checa hace más de 20 años. Pintar la capital checa era su gran pasión a la que se dedicó durante casi toda su vida. No obstante, la mayoría de sus obras las había creado entre 1907 y 1911".


La exposición "Praga desaparecida" estará abierta al público en el Museo de la Capital de Praga hasta finales de abril.

 

El solista del Teatro Nacional y de la Ópera estatal de Praga Stefan Margita presentó al público un nuevo disco compacto "Lágrimas y sonrisas" compuesto por canciones populares en arreglos de compositores del siglo XX. En la interpretación de las composiciones acompaña al tenor la diva de la ópera eslovaca, Gabriela Benacková.

Stefan Margita dijo que la canción popular representa para él una inagotable fuente de inspiración que no deja de fascinarle por su riqueza y musicalidad.

"Hemos decidido emprender un camino prácticamente no explorado y editar un álbum compuesto de canciones populares con arreglos de compositores como el húngaro Béla Bartók, el eslovaco Mikulás Schneider-Trnavský y la compositora contemporánea checa Sylvie Bodorová".

Stefan Margita opina que el álbum no tendrá un gran éxito comercial. No obstante, destacó las cualidades artísticas del disco y expresó la esperanza de que encontrará su público.

En la grabación cooperaron la soprano Gabriela Benacková, la pianista Katarina Bachmannová y la arpista Katerina Englichová.

Stefan Margita se presenta con éxito en los escenarios de todo el mundo. Según dijo, hace pocos días regresó de la ciudad española de Oviedo, donde se presentó en la ópera "Jenufa", de Leos Janácek.

"La puesta en escena de Robert Carsen es espectacular. En el escenario llueve y el suelo está cubierto por una fina capa de tierra, lo que crea una atmósfera muy realista. Se trata de una escenificación extraordinaria. Lo documentan las repercusiones entre el público español que reacciona de manera emotiva y espontánea. Actuar en España es para mí un gran placer".

Stefan Margita tiene una invitación para actuar el año próximo nuevamente en España. Actuará en Madrid en las óperas "Vojcek", del compositor austríaco Alban Berg, y en "Boris Godunov", del ruso Modest Petrovich Musorgski.

18-02-2006