En la ciudad de Ostrava se vive la música

27-08-2005

La ciudad de Ostrava, Moravia del Norte, se ha transformado en los últimos años en un concurrido centro cultural, en el que abundan especialmente diversos festivales de música. Siguiendo fiel a su nueva fama, durante toda la semana Ostrava asumió el papel de "gran escenario" de la música seria contemporánea.

En "Las Jornadas de Ostrava", que fue el nombre del festival musical, participaron unos doscientos músicos de la República Checa y del exterior, según informó Alice Wostrá, del Centro de Ostrava de Música Contemporánea.

"El festival "Las Jornadas de Ostrava" ofreció al público nacional y del extranjero la extraordinaria oportunidad de hacerse una idea de las diferentes corrientes de la música seria contemporánea. En el festival se interpretaron composiciones surgidas en la segunda mitad del siglo XX, así como obras contemporáneas. A éstas últimas pertenecen, por ejemplo, las composiciones de jóvenes estudiantes de los conservatorios y otras escuelas de música".

Los especialistas valoran altamente "Las Jornadas de Ostrava", especialmente porque ofrecen la posibilidad de hacer una comparación artística internacional de la música seria. El evento es el más grande en su género celebrado en la República Checa, según indicó Alice Wostrá.

"Nos alegra que nuestro festival lo siga un gran número de espectadores. Creo que ello se debe en especial a la minuciosidad que caracteriza los preparativos del mismo. Hemos logrado que el festival llegue a ser altamente reconocido a nivel nacional e internacional, y esto gracias a la participación de un gran número de compositores de distintos países".

"Las Jornadas de Ostrava" ofrecieron este año varios estrenos nacionales y mundiales de piezas musicales contemporáneas. En el festival estuvieron presentes también algunos compositores del género de la música seria, entre ellos, Petr Kotík, Martin Smolka y Christian Wolff.

 

¿Cómo reaccionarían, amigos, si alguien les dijera que uno de sus antepasados más lejanos pudo haber sido un criminal? ¡Con toda seguridad, tal información para nadie sería agradable!

Sin embargo, todo parece indicar que los checos se verán obligados a aceptar tal eventualidad. Algunos historiadores afirman que el legendario padre de la nación checa, de nombre Cech, cometió con mayor probabilidad un crimen que le obligó a abandonar su tierra de origen.

Los expertos indican, por ejemplo, que la leyenda sobre el asentamiento de los primeros checos en el territorio actual de la República Checa refleja, al menos en parte, los hechos reales. Según la leyenda, durante la gran migración de las naciones, correspondiente al período entre los siglos IV y VI de nuestra era, llegó al legendario monte checo Ríp situado al norte de Praga, el padre de la nación checa Cech, acompañado de su séquito.

Cech se detuvo en la cima del monte y le señaló a su gente las lindas tierras al pie del mismo en las que tenía pensado asentarse. Aseguró que esas tierras abundaban en animales de caza y en miel y que ahí nadie nunca tendría hambre.

La leyenda sobre el padre de la nación checa, Cech, adaptada por varios escritores nacionales, se basa en la Crónica de los Checos del siglo XII escrita por Kosmas, canónigo del capítulo de San Vito, de Praga. La suposición de los expertos de que la leyenda sobre el legendario padre de la nación checa refleja en gran medida los hechos reales, la confirman también otras antiguas escrituras.

Algunos historiadores sostienen, no obstante, que la realidad pudo haber sido diferente a lo que narran las leyendas o la Crónica de Kosmas. Según otras fuentes históricas, el legendario Cech se asentó en el territorio actual de la República Checa por verse en apuros y estando obligado, por tanto, a abandonar su tierra natal.

Se afirma que un tal Cech cometió un crimen en el territorio actual de Croacia. De acuerdo a los reglamentos de aquella época, debía pagar por ello con su propia sangre o abandonar su tierra natal. Cech, supuestamente, prefirió marcharse.

"Efectivamente, el legendario padre de la nación checa pudo haber sido un criminal", señala el historiador Jirí Novák, apuntando que, no obstante, las opiniones de los expertos frente al tema no son unánimes.

"Los documentos históricos que tenemos a disposición nos ofrecen una cierta base, digamos, son la piedra fundamental en la que podemos construir las diferentes tesis sobre las raíces y la evolución histórica de la nación checa".

Lo cierto es que los comienzos de la nación checa los describen también otras leyendas, siendo casi imposible establecer cuál de ellas se aproxima más a la realidad. Así, por ejemplo, se cuenta que en las postrimerías del siglo VI los eslavos que habitaban los territorios junto al Danubio tuvieron que abandonar sus tierras luego de ser invadidas éstas por los ávaros.

Los eslavos se marcharon entonces al noroeste y se asentaron en el territorio actual de la República Checa, hacia donde se trasladaron también otras tribus eslavas procedentes de Ucrania. La tribu más fuerte y combativa era la de los checos. Estos posteriormente unificaron a los eslavos para hacer frente a eventuales ataques de los ávaros.

El monte Ríp, según el historiador Jirí Novák, se encontraba en aquél entonces en el centro de los territorios poblados por los checos, lo cual nuevamente confirma cierta dosis de veracidad de las leyendas populares. Y la forma de cómo asimilar el legado de sus antepasados es cuestión de cada nación.

 

El tiempo que queda de este Panorama Checo lo dedicamos al proyecto "Temporada del Teatro Checo en América Latina" que ayuda al conocimiento de la cultura checa en Latinoamérica y a la inversa. El proyecto incluye una gran variedad de programas y actuaciones.

Según afirma Ondrej Cerný, director del Instituto de Teatro de Praga, que promueve dicha actividad, la Temporada del Teatro Checo es muy bien recibida por ciudadanos de países de América Latina, teniendo amplia repercusión también entre los checos.

"El proyecto "Temporada del Teatro Checo" se inició en abril de este año con actuaciones de artistas checos en el Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. En los pasados meses artistas checos actuaron también en Chile y México. A su vez en la República Checa se realizó un concierto de música caribeña interpretada por el grupo Son de Cuba, y se presentó al elenco Diquis Tiquis de Costa Rica. El proyecto incluye otras numerosas actividades que se celebrarán hasta finales de año todavía".

La Temporada del Teatro Checo es auspiciada por el Ministerio de Cultura, siendo calificada como un significativo aporte a la propagación de la cultura checa en el exterior.

"Somos de la opinión de que ser un buen europeo significa estar dispuesto y abierto a la cultura, las costumbres y la forma de vida del resto del mundo. Y desde este ángulo es que hemos formado el programa de la Temporada, concibiéndolo como un gran festival de la cultura checa en Latinoamérica y de la cultura latinoamericana en la República Checa", sostuvo Ondrej Cerný.

Chile, México, Venezuela, Argentina y Bolivia son algunos de los países que toman parte en el proyecto. Mientras que en Latinoamérica tendrán lugar en septiembre talleres de teatro en México, una exposición en Argentina de la obra del destacado escenógrafo checo Josef Svoboda y otras actividades, el público checo tendrá que esperar hasta noviembre, cuando en Praga se realice el proyecto "La fiesta", en el que, además de artistas checos, tomarán parte sus colegas mexicanos.

27-08-2005