"Me gusta hablar sobre la intolerancia"

19-05-2007

Imanol Uribe es un cineasta español que acaba de visitar la República Checa con motivo del seminario del cine español, efectuado en la ciudad morava de Uherské Hradiste.

Imanol Uribe en PragaImanol Uribe en Praga La revista fílmica fue inaugurada con su película "Días contados" que narra la historia de amor entre una chica que se prostituye para conseguir droga y un militante de la organización terrorista ETA. Este largometraje, rodado por Imanol Uribe en 1994, fue galardonado con ocho premios Goya. En el seminario fueron proyectadas también otras películas suyas como "La muerte de Mikel" y "El rey pasmado".

Este director guipuzcoano ha dedicado cierta parte de su obra fílmica a la situación socio-política del País Vasco.

"Yo he nacido en El Salvador, Centroamérica, en una familia vasca. Pero conocía muy poco Euskadi. Me di cuenta de que con mis primeras tres películas estaba buscando una vía de conocimiento sobre la realidad en Euskadi. Hice una especie de trilogía de marcado acento político "El proceso de Burgos", "La fuga de Segovia" y "La muerte de Mikel" sobre el mundo de la violencia, el mundo de ETA, etc. En aquella época me interesaba esa temática y fue muy fácil, era como tirar del hilo y una película vino después de la otra. Pero llegó un momento en que me sentí satisfecho. Se me encasilló como un cineasta político, cuando a mí me interesaba el cine en general. Además, me apetece mucho agotar los temas. Hay dos tipos de directores. Unos que hacen siempre la misma película con distintas variaciones y de distinto punto de vista, y otros a los que nos gusta variar radicalmente de un tema a otro".

Así, Imanol Uribe llegó a tocar en sus películas temas como el del racismo en "Bwana", el mundo de las brujas en "La laguna negra", o el histórico en "El rey pasmado".

"Yo creo que en la historia de todos los países hay una fuente inagotable de temas para el cine. En España se ha hecho muy poco cine histórico. Por este motivo rodé "El rey pasmado". En un tiempo determinado me ha interesado la guerra civil. En un momento cayó en mis manos un guión en el que se contaba una historia de una niña, ambientada en la guerra civil. Así surgió la película "El viaje de Carol". Lo que fundamentalmente me llevó a hacerla era el tema de la relación de una hija, nacida en América y transferida en plena guerra civil a España, hacia su padre. La hija vive en el bando nacional y su padre es del bando republicano. Esa historia de amor entre padre e hija me interesó en ese momento, probablemente por mis propias circunstancias porque tenía una hija pequeña. Muchas veces las temáticas surgen de la propia experiencia".

Se suele decir que cada pintor toda su vida pinta un mismo cuadro. ¿Tiene también Ud. un tema que de un modo u otro se repite en sus películas?

"Si tuviera que poner un denominador común a mis películas, diría que en el último tiempo me gusta hablar mucho sobre la intolerancia. En los ámbitos en los que sea, en la política, en las relaciones interpersonales, etc. Es un poco el hilo conductor".

 

Por sus brazos pasaron todas las grandes estrellas del cine checo de los años 30 del siglo pasado. Svatopluk Benes fue un hombre elegante y esbelto que en su época fue el ídolo del público femenino. El legendario actor checo falleció hace poco a la edad de 89 años.

Svatopluk Benes soñaba desde pequeño con una carrera artística. Siendo todavía estudiante de secundaria, fundó en su ciudad natal de Roudnice nad Labem, Bohemia del Norte, un teatro de aficionados.

Su talento deslumbró a los profesores de la Academia Teatral, a la que ingresó a sus quince años. Un año más tarde firmó el contrato para su primera película "Música de los corazones" que dio inicio a su posterior exitosa carrera fílmica y teatral.

Lamentablemente, la excelente apariencia de Benes le había condenado a un solo tipo de papeles: el de joven enamorado. Uno de esos fue el de Richard en la película "El verano ardiente".

"Se trató de una película romántica, en la que estuve actuando al lado de la entonces actriz número uno Lída Baarová. Ella era una mujer muy bella y, sobre todo, una verdadera colega y profesional. Me ayudaba mucho en todo. Le debo mucho y jamás la olvidaré".

Además de éxitos fílmicos, Svatopluk Benes interpretó decenas de papeles en el Teatro de Vinohrady, de Praga. Brilló en piezas de Lope de Vega, Shakespeare, Shaw, Wilde y otros autores.

La vida de Svatopluk Benes estuvo colmada de éxitos, pero también de amarguras. Con la llegada al poder de los comunistas en los años 50 no pudo trabajar durante varios años por representar supuestamente "un típico burgués", lo que no iba con el nuevo régimen. No obstante, más tarde recibiría papeles fílmicos y televisivos, aunque en contadas ocasiones.

En 1990 Svatopluk Benes decidió retirarse de los escenarios fílmicos y teatrales por sentirse agotado ya. Siete años más tarde fue galardonado con el máximo premio teatral checo Talía. Escribió, además, un libro de memorias titulado "Ser un actor".

19-05-2007