05-11-2005

El escritor checo más joven tiene diez años. Las principales calles de Praga tenían en el siglo X calzadas de madera. Los médicos nos recomiendan que tomemos el vino blanco- éstos son los temas que abordamos en la presente edición.

Los niños son cada vez más precoces

"La piña vagabunda", "El gallo en el columpio", "La carpa en el mar salado", "El pollo rosado" - así se titulan los cuentos que el escritor checo más joven, Jakub Smerda, reunió en su libro "Charlamos con la naturaleza". La editorial Fragment decidió publicar los cuentos porque los directivos quedaron impresionados con el asombroso coraje del literato debutante de diez años de edad, procedente de la localidad morava de Lysice.

El chico envió su libro a la editorial con una carta que decía: "¡Publiquen el libro y que su precio sea de 52 coronas!" Es un euro y 70 céntimos. Y el muchacho añadía: "¡No se demoren!" El jovencísimo escritor puso,además, la condición de que el libro se vendiera en todas las librerías del país.

A los directivos de la editorial Fragment les parecieron interesantes y bonitos los cuentos de Jakub Smerda. Jamás habían recibido una oferta de publicar un libro de un autor tan joven. Decidieron editar los cuentos e incluso lograron bajar el precio a 49 coronas, equivalentes a 1 euro y 60 céntimos.

En la presentación del libro el muchacho reconoció que no tenía muy buena nota en la asignatura de checo, pero manifestó que le gustaba mucho escribir.

Los cuentos fueron presentados por el compositor Jaroslav Uhlír y por el actor, escritor y guionista Zdenek Sverák.Ambos quedaron gratamente sorprendidos por la audacia del novel escritor. Zdenek Sverák comentó que los cuentos son muy sinceros y que en ellos la ternura se enlaza con la alegría. Sverák recordó que él mismo escribía desde los diez años, pero que a esa edad no le pasó por la cabeza la idea de publicar sus escritos en libro.

La inesperada celebridad cogió de sorpresa tanto a los padres de Jakub como a sus condiscípulos. "En la escuela algunos se burlaban de mí, otros me envidiaban", confesó el escritor debutante que ya prepara nuevos cuentos de hadas, como "Las aventuras de un pequeño erizo" o "El mensaje del planeta Makadu". Jakub explicó a la agencia de noticias CTK que empezó a escribir porque desea ganar celebridad y dinero. El chico todo lo tiene claro.

 

Exploraciones arqueológicas en Praga

Según demuestran las más recientes exploraciones arqueológicas, en la Alta Edad Media, bajo el gobierno de los príncipes Premislitas, Praga no era una ciudad provinciana.

Los arqueólogos hallaron pruebas palpables de que en el siglo X las principales calles de Praga tenían calzadas de madera. Ello significa que aunque lloviera a cántaros las arterias de la capital checa no se transformaban en lodazales.

La calle Mostecká que comunica el Castillo de Praga con la Ciudad Vieja, situada en la otra margen del río Vltava, tenía en el siglo X por los menos 27 metros de ancho, mientras que en la actualidad sólo 14. Las excavaciones arqueológicas han revelado que el personal encargado de cuidar de esa calle, la mantenía impecablemente limpia.

La calle Mostecká conduce al Barrio Pequeño- Malá Strana. Las excavaciones realizadas en este barrio depararon a los arqueólogos una sorpresa: antes no sospechaban que el asentamiento estuviera fortificado ya en la Alta Edad Media con una muralla de tierra y madera. La fortificación demuestra que Malá Strana era ya en el siglo X un importante centro de producción artesanal y de fundición de hierro, donde se abastecían las caravanas comerciales.

En la margen opuesta del río Vltava, en la calle Na Slupi, al pie de la colina de Vysehrad, los arqueólogos descubrieron un centro de producción siderúrgica y de acuñación de monedas. Es otro de los testimonios de que en la Alta Edad Media Praga era uno de los centros siderúrgicos más importantes de Europa.

 

Los médicos recomiendan tomar el vino blanco

Los médicos del Instituto de bioquímica clínica y hematología con sede en Pilsen afirman que uno o dos decilitros de vino blanco consumidos diariamente ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la aterioesclerosis. Los científicos de Pilsen sostienen que el consumo del vino blanco de calidad disminuye el riesgo de infarto, ataque de apoplejía, cáncer y diabetes.

¿Cómo han llegado los médicos de Pilsen a la conclusión sobre las bondades del consumo regular del vino blanco?

Sencillamente. A un grupo de 200 voluntarios- hombres y mujeres- les administraron diariamente 375 mililitros de vino blanco de la variedad Müller Thurgau. Después de un mes del consumo regular verificaron que a los voluntarios les aumentó el nivel del colesterol "bueno" HDL que impide la aterioesclerosis. Bajó también el nivel de los llamados radicales libres, sustancias que dañan las células y estimulan el desarrollo de los tumores y de la aterioesclerosis.

Los estudios epidemiológicos han comprobado, además, que el riesgo del surgimiento de las enfermedadaes es ligeramente más frecuente en los abstemios que en los consumidores moderados de alcohol. Si los médicos nos recomiendan que tomemos el vino blanco no debemos desobedecer este consejo. ¡A vuestra salud, amigos!

05-11-2005