J.V.Stamic, creador de la sinfonía clásica

10-11-2004

El Shakespeare de la cultura musical, creador de las formas clásicas de la música instrumental, personalidad cuyo nombre será venerado por la posteridad- todas esta características se ha merecido de los estudiosos de la música el compositor, violinista y director de orquesta, Jan Václav Stamic que vivió entre 1717 y 1757. Perfeccionando la sinfonía y la sonata, Stamic imprimió vigorosamente su sello en la evolución de la música mundial, siendo por eso considerado como antecesor de Haydn y Mozart.

Una deslumbrante antorcha que ardió rápidamente...Así suele caracterizarse la vida de Jan Václav Stamic, uno de los creadores del clasicismo musical.

Parece increíble que en su breve vida que duró apenas 40 años, lograra componer 74 sinfonías, conciertos para violín y piano y numerosas obras de cámara. Siendo un brillante virtuoso, escribió un elevado número de sonatas para violín. En la corte del elector Carlos Teodoro, en Manheim, Alemania del Sur, formó una de las mejores orquestas europeas de su tiempo. Destacó asimismo como pedagogo musical.

El abuelo de Jan Václav Stamic llegó a Bohemia procedente de Eslovenia en la segunda mitad del siglo 17. Se estableció en la ciudad de Pardubice donde logró una destacada posición social.

El padre del compositor fue comerciante, vocal del ayuntamiento, organista y maestro de capilla en la ciudad de Havlíckuv Brod donde Jan Václav Stamic nació en 1717 como el tercero de once hijos.

Entre 1728 y 1734 el futuro compositor frecuentó el colegio latino de los jesuitas en la ciudad de Jihlava donde se perfeccionó en el violín, la viola, el violonchelo y el contrabajo. A los 17 años Stamic se fue a Praga donde frecuentó un curso de Filosofía de dos años.

En aquel entonces estaba en boga entre la nobleza checa contratar a músicos italianos y el talentoso joven se vio obligado a desarrollar su carrera musical en el extranjero, partiendo en 1741 de Bohemia. Stamic actuó en las cortes principescas y centros musicales de Alemania.

Havlíčkův Brod, foto: Petr Novák, CC BY-SA 3.0 UnportedHavlíčkův Brod, foto: Petr Novák, CC BY-SA 3.0 Unported En 1742 deslumbró con su magistral actuación en las fiestas de la coronación del emperador en Frankfort, ganándose las simpatías del elector Carlos Teodoro, amigo de Voltaire. El aristócrata invitó a Stamic a su corte de Manheim, en Alemania Meridional, donde el compositor formaría con sus compatriotas Frantisek Xaver Richter y Antonín Fils un grupo de innovadores musicales que entraría en la historia de la música bajo la denominación de "La Escuela de Manheim".

En la orquesta de la corte de Manheim Jan Václav Stamic tocó primero el violín y la viola d´amour. En 1745 fue nombrado su director. La renovó de tal manera que hoy es considerado como el creador de la orquesta clásica.

A la iniciativa de Stamic se debe la introducción del clarinete en la música clásica. El clarinete era un típico instrumento de la música popular checa y Stamic fue el primero en el mundo en componer una pieza clásica para clarinete. En su orquesta introdujo también la trompa de armonía, el oboé y el fagot.

Antes de Stamic, la música se tocaba sólo forte o piano. El compositor checo introdujo el crescendo y el decrescendo, con lo cual la música ganó en plasticidad, dramatismo y colorido. Utilizando estos recursos, Jan Václav Stamic destacó como el artífice de la forma orquestal más célebre del clasicismo: la sinfonía.

Juntamente con sus compatriotas checos de la Escuela de Manheim Jan Václav Stamic perfeccionó la sonata. Las novedades musicales ideadas por Stamic se expandieron rápidamente a toda Alemania y Francia.

El elector Carlos Teodoro le tenía mucha estima y permitía al compositor ausentarse de Manheim durante largas temporadas y actuar en el extranjero. En la temporada 1754 y 1755 Stamic cosechó brillantes éxitos en París, regresando a Manheim lleno de planes. Su prematura muerte a los 40 años ya no le permitió realizarlos.

Hoy en día se conocen 175 composiciones de Jan Václav Stamic. Están llenas de optimismo y son muy melodiosas: dos rasgos característicos de la música checa.

10-11-2004