La actriz checa Zdenka Procházková no se despide del teatro

13-04-2005

A la actriz checa Zdenka Procházková, la conocen en la República Checa en especial las personas de mayor edad, independientemente de que la crítica la califique como una de las mejores actrices checas del siglo XX. Esto se debe a que desde 1967 la actriz actuaba con frecuencia en el exterior, tanto en teatro como en cine, mientras que en la República Checa sólo se presentaba esporádicamente.

Zdenka Procházková quería estudiar medicina, pero debido a que durante la Segunda Guerra Mundial los nazis cerraron la mayoría de las universidades en la Checoslovaquia ocupada, la joven Zdenka ingresó en el Conservatorio de Praga.

"En el liceo teníamos un conjunto de teatro de aficionados con el que nos presentábamos en diversas actividades de la escuela. Así que pensé que si no podía ser médico, podía intentar seguir el camino artístico", recuerda Zdenka Procházková.

Dos años estudió en el Conservatorio, pero luego también fue cerrado por los nazis. Zdenka Procházková fue enviada con sus colegas a trabajar a una fábrica para cubrir las necesidades de los soldados en el frente. Al Conservatorio pudo volver recién después de la guerra.

"Mi vida ha estado llena de cambios inesperados pero, quizás precisamente por eso, ha sido tan rica. Desde la niñez y hasta estos últimos años tuve la suerte de conocer a un sinnúmero de personas interesantes. Son vivencias que no se olvidan. Algunos de mis recuerdos los plasmé en un libro autobiográfico publicado en Praga en el año 2004".

Durante los estudios, Zdenka Procházková conoció a su futuro esposo, Karel Höger, uno de los más célebres actores checos del siglo XX. Höger, quien entonces impartía clases en el Conservatorio, le llevaba a Procházková más de quince años, pero los dos se entendían, tanto en lo personal como en lo profesional. Su matrimonio duró diecisiete años, e incluso después del divorcio, seguían respetándose mutuamente.

Desde temprana edad Zdenka actuaba en el teatro y desempeñó varios papeles en el cine. Además de ser bella físicamente, disponía de un gran talento, por lo que merecidamente era considerada como una de las mejores actrices del país.

Fue invitada a numerosos festivales de cine y de teatro en Europa, así como, por ejemplo, en América Latina. Gracias a su conocimiento del alemán, que se debía a que una de sus abuelas procedía de Viena, actuó en teatro y cine en Austria y Alemania. Esto, no obstante, le ocasionó problemas.

"Después de haber trabajado diecisiete años en la Compañía de Teatros de Praga, me dijeron allí que tenía que escoger, si quería seguir presentándome regularmente en escenas de teatro checas, o actuar esporádicamente en el exterior. A lo mejor había en esa postura un poco de envidia, eso nunca se llega a saber. Pero, a base de ese "ultimátum" decidí probar mi suerte en el exterior".

A mediados de los años sesenta, Zdenka Procházková colaboraba con teatros de varios países europeos, entre ellos de Italia, Bélgica, Francia, Hungría, pero especialmente, de Alemania y Austria. Después de la ocupación de Checoslovaquia por las Tropas del Pacto de Varsovia en 1968, la actriz checa se radicó por varios años en Viena y se casó con un austríaco.

"Por haber vivido tantos años en el exterior, he perdido contacto con el teatro y el cine checos y, lo que más lamento, es haber perdido contacto con el público checo. Pero confío que todavía tendré la oportunidad de volver a los escenarios de este país".

En Alemania y Suecia, Zdenka Procházková se desempeñó varios años también como maestra de arte dramático. Su país de origen lo visitó en pocas ocasiones. Después de los cambios democráticos operados a principios de los años noventa en Europa del Este, Zdenka Procházková comenzó a venir con más frecuencia a la República Checa. A partir de entonces vive dos vidas, una en Praga y la otra en Viena. Y, a pesar de que la actriz se acerca a los ochenta años de edad, en ambas ciudades su vida sigue estrechamente ligada al teatro.

13-04-2005