17-06-2002

"Spidla prepara un gobierno con la Coalición"..., "Spidla ganó y gobernará"..., "Victoria de los comunistas: ¿Quién tiene la culpa?"..., "Comunistas aspiran al poder"..., bajo éstos y otros títulos la prensa nacional comenta los resultados de las elecciones parlamentarias celebradas los pasados días viernes y sábado en la República Checa.

Los rotativos Mladá Fronta Dnes y Právo publican una entrevista con el ganador de los comicios, el líder del Partido Socialdemócrata, Vladimír Spidla. Su formación obtuvo más del treinta por ciento de los votos, mientras que el segundo partido más fuerte, el Partido Cívico Democrático, tan sólo el 24, 5 por ciento.

El líder socialdemócrata repite las prioridades de su gobierno: la introducción del referéndum, el no al pago por los estudios universitarios, el ingreso a la Unión Europea y el apoyo de las familias con niños. Spidla vuelve a rechazar también que colaboraría con los comunistas que han registrado un gran éxito al alcanzar el 18, 5 por ciento de los votos, convirtiéndose en la tercera fuerza política del país.

Y precisamente el éxito del Partido Comunista centra la atención de todos los periódicos nacionales que coinciden en que el voto por la extrema izquierda ha sido un voto de protesta. Sostienen que a los comunistas les ayudó también la baja participación de los ciudadanos que no sobrepasó el sesenta por ciento. A diferencia de otras agrupaciones políticas, el Partido Comunista dispone de un núcleo duro y disciplinado de simpatizantes que siempre vota.

También el comentarista del matutino Lidové Noviny opina que se debe a la baja participación de los ciudadanos, ya que, con su abstención o su voto entregado a los comunistas, los electores han emitido una clara señal a las formaciones democráticas establecidas:

No estamos satisfechos con su forma de gobernar porque en vez de resolver los problemas que diariamente nos afectan, están sumergidas en fricciones mutuas y lo único que les preocupa es cómo mantenerse en el poder.

El diario financiero Hospodárské Noviny se refiere al impacto de los resultados electorales en la economía. En caso de que la Socialdemocracia forme el Gobierno con la Coalición, la política económica aplicada en los pasados cuatro años no cambiará. En la Coalición tiene la palabra decisiva la Unión Democristiana-Partido Popular, es decir, la formación que, al igual que los socialdemócratas, promueve la solidaridad y el Estado de bienestar.

Entre los dos partidos hay unanimidad además en lo que se refiere a los pasos concretos que deben realizarse, y de ellos en primer lugar el de terminar la privatización de sectores estratégicos de la economía.

Los expertos advierten, no obstante, que el sistema actual de financiación pública es insostenible a largo plazo y que hace falta proceder a una reforma radical del sistema de pensiones e impuestos para que no crezca el endeudamiento del Estado. "Pero precisamente estas reformas no puede realizar un gobierno que da prioridad a las garantías sociales", señala el economista Patrik Chovanec, en el matutino Lidové Noviny

 

17-06-2002