09-12-2002

La lucha sobre el cargo presidencial en la República Checa está culminando, informan todos los mayores diarios del país. Después del fin de semana pasado queda claro quien presentará su candidatura en la primera ronda de los comicios que se celebrarán a mediados de enero del año entrante, señala el rotativo Mladá Fronta Dnes.

El Partido Socialdemócrata nomina al ex ministro de Justicia, Jaroslav Bures, el Partido Cívico Democrático a su líder, Václav Klaus, y el democristiano Partido Popular al presidente del Senado, Petr Pithart. De los demás partidos parlamentarios, los comunistas presentarán al abogado Miroslav Krízenecký y la Alianza Cívica Democrática a la senadora Jaroslava Moserová.

Según los cálculos previos, nadie ganará en la primera vuelta de los comicios presidenciales, ya que ninguno de los candidatos puede contar con un apoyo decisivo en el Parlamento. A pesar de ello, se considera que el favorito es Václav Klaus, aunque sus posibilidades sean más bien teóricas.

Fuera de juego queda de momento también el ex líder socialdemócrata, Milos Zeman. Éste ganó las primarias organizadas por esa formación política; no obstante, el mismo quiere participar tan sólo en la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

El periódico Lidové Noviny escribe que Milos Zeman, en la sesión del Comité Ejecutivo Socialdemócrata de este sábado, criticó al Gobierno actual de haber cedido uno de los más importantes entes, el Ministerio del Desarrollo Local, a su socio de coalición. Zeman de esa forma reanudó a las objeciones que pronunció ya en otoño, cuando dijo con respecto al presidente socialdemócrata actual que "si uno quiere gobernar, debería saber hacerlo".

El líder socialdemócrata, Vladimír Spidla, proponía nominar al defensor del pueblo Otakar Motejl, que sería aceptable para la mayoría de la Coalición gubernamental. Éste finalizó tercero en las primarias presidenciales. No obstante, la Unión de la Libertad y varios senadores que carecen de color político consideran volver a presentar su candidatura.

El diario Právo agrega que, tras dicha sesión, el líder del Partido Socialdemócrata no era capaz de acordarse del nombre de pila del candidato presidencial de esa formación política, Jaroslav Bures. Antes de que empezara la rueda de prensa pidió a los periodistas que esperasen a que llegara Frantisek Bures.

La policía checa empezó a investigar el contradictorio proyecto de la construcción de la autopista D47 en Moravia del Norte, informa el rotativo Mladá Fronta Dnes. El antiguo Gobierno adjudicó este proyecto sin un concurso previo a la empresa israelí Housing & Construction, y los investigadores están verificando la sospecha de corrupción, ya que el contrato es muy poco ventajoso para el Estado.

El entonces ministro de Transporte, Jaromír Schling, quien firmó el contrato con los empresarios israelíes, sostuvo que estaba tranquilo. Schling dijo que está seguro que a nivel ministerial nadie ha aceptado sobornos. Añadió, sin embargo, que por los funcionarios no puede poner la mano en el fuego.

El rotativo hace recordar que el Gobierno se apresuró a aprobar el mencionado proyecto en junio de este año, justamente antes de que dimitiera tras los comicios parlamentarios. En aquella época, varios ministros ya tenían a la disposición una información importante; la fiscalía rusa estaba investigando en aquel entonces un enorme escándalo de corrupción en el que desempeñaban un papel clave miembros del consorcio Shiran, que amparó también el proyecto de la autopista en Moravia del Norte.

La policía rusa sospecha que el consorcio Shiran blanqueó dinero durante sus actividades en Rusia, así como en la República Checa y Eslovaquia. Por este motivo tuvo que dimitir hasta el ministro de transporte ruso que hace frente a la acusación de maquinaciones financieras, corrupción y evasión fiscal.

09-12-2002