16-07-2003

El primer ministro checo, Vladimír Spidla, y el presidente estadounidense, George Bush, foto: CTKEl primer ministro checo, Vladimír Spidla, y el presidente estadounidense, George Bush, foto: CTK El primer ministro checo, Vladimír Spidla, y el presidente estadounidense, George Bush, durante su encuentro de ayer martes, en el Despacho Oval, en la Casa Blanca. Esta foto puede verse en las portadas de todos los diarios nacionales.

Hospodárské Noviny, Právo y Lidové Noviny destacan en primera plana que el presidente Bush recomendará a las empresas estadounidenses a entablar serias negociaciones con la República Checa sobre su participación en la reconstrucción de Irak.

En relación con el viaje del primer ministro checo a Estados Unidos Mladá Fronta Dnes publica un artículo de Tomás Pojar, director de la sociedad El Hombre en Emergencia. Tomás Pojar escribe: "En el programa de la digresión estadounidense del primer ministro Spidla figura también una visita a Florida, el encuentro con los ex prisioneros de conciencia cubanos y con los representantes del exilio cubano. De esta manera dará continuidad al viaje de Václav Havel del año pasado y sus palabras serán seguramente escuchadas con atención tanto en la Habana como en Washington".

"Es que la República Checa se ha convertido juntamente con España en el principal foco europeo de resistencia contra el régimen de Fidel Castro. Recientemente prometió una ayuda más activa a la oposición cubana el canciller Cyril Svoboda, a los disidentes quiere dedicarse asimismo Václav Havel, la última ola de detenciones en Cuba fue condenada también por el presidente Klaus", señala en

El director de la sociedad El Hombre en Emergencia define la principal tarea de la República Checa en la actualidad: "Ahora deberíamos centrarnos en la Unión Europea, explicar en Europa que Fidel Castro no es un reformador justo sino un vergonzoso dictador. A nosotros tal vez nos parezca algo obvio, pero en los círculos políticos y diplomáticos de las metrópolis eurooccidentales ello al parecer no siempre está tan claro", enfatiza Tomás Pojar.

El presidente checo, Václav Klaus y el presidente francés Jacques Chirac, foto: CTKEl presidente checo, Václav Klaus y el presidente francés Jacques Chirac, foto: CTK "Klaus en Francia: no quiero un pasaporte europeo." Bajo este título el diario Právo escribe: "El presidente checo, Václav Klaus, no quiere un pasaporte europeo y como el mayor reto de la actualidad considera no dejarse disolver en la Unión Europea. Klaus lo afirmó en una entrevista para el diario francés Le Figaro con motivo de su visita de dos días a Francia".

"Quiero ser ciudadano del Estado checo, no quiero un pasaporte europeo," señaló Klaus. "No tengo motivo para bailar y cantar en las calles. Nuestro ingreso en la Unión Europea representa un complejo problema que conlleva ventajas y desventajas. Nuestro futuro cambiará radicalmente. Y no sólo para mejor." En estos términos Klaus comentó a Le Figaro el favorable resultado del referéndum sobre el ingreso en la Unión Europea.

Y según Právo, Klaus criticó también el borrador de la constitución europea, elaborado por la Convención sobre el futuro de la UE bajo la dirección del ex presidente francés, Valéry Giscard d´Estaing.

16-07-2003