14-01-2005

Fidel Castro (Foto: CTK)Fidel Castro (Foto: CTK) El rotativo Lidové Noviny informa en su portada que el matrimonio cubano Liuver Saborit y Mayda Argüelles podrán reunirse con su hijos que han quedado en La Habana como rehénes cuando sus padres viajaron en 2003 a la República Checa temiendo persecución política en su patria.

El diario señala que el matrimonio que había viajado a Praga con visado turístico, recibió en este país asilo político y durante un año y medio solicitó al régimen de Fidel Castro que autorizara la salida de los hijos de Cuba. Ahora las autoridades de la Isla han decidido que no obstaculizarán la reunificación de la familia y los padres podrán ver ya el próximo sábado a su hijo Yancarlos de 9 años y a la hija Ivana de dos.

El rotativo Právo destaca en primera plana que la gubernamental socialdemocracia está preparando un nuevo programa económico. Según los autores del documento de 90 páginas, el programa propone implantar en la República Checa una economía parecida a la de Irlanda o de Finlandia.

El tema de primera plana de Mladá Fronta Dnes y de varias de sus páginas interiores son las fechorías de los taxistas de la capital checa que roban sin vergüenza a los turistas. Según anuncia el titular de portada, los taxistas capitalinos robaron al propio alcalde mayor de Praga, Pavel Bém. Éste había aceptado la propuesta de Mladá Fronta Dnes y disfrazado de turista extranjero experimentó personalmente cómo roban los taxistas en su ciudad.

Mladá Fronta Dnes describe que una visagista y una vestuarista convirtieron al alcalde de 41 años en un joven turista italiano. Le pegaron un bigote y una perilla y le pusieron mucho gel en el pelo. El alcalde se puso gafas negras y cambió su traje formal por jeans y una cazadora de cuero.

Tras comentar que todos los alcaldes de Praga prometieron remediar el mal, pero ninguno lo consiguió, Mladá Fronta Dnes describe cómo transcurrió el experimento realizado por el actual alcalde mayor, Pavel Bém. Éste subió disfrazado a un taxi acompañado por una colaboradora del rotativo. Hicieron en taxi el recorrido entre la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga y el Castillo de Praga que realiza la mayoría de los cuatro millones de turistas que visitan anualmente Praga.

Alcalde mayor de Praga, Pavel Bém (Foto: Zdenek Valis)Alcalde mayor de Praga, Pavel Bém (Foto: Zdenek Valis) El taxista puso en marcha un dispositivo que hace girar más rápidamente el taxímetro y el resultado fue que después de una carrera de tres kilómetros apareció en el display el precio de 785 coronas en vez de 130 como correspondía. El alcalde mayor no daba crédito a sus ojos: El taxista pidió seis veces más de lo normal. En el comprobante puso el nombre de una firma inexistente e inventó también el número de teléfono.

En el viaje de vuelta el alcalde disfrazado de turista extranjero volvió a ser robado. Al pagar en euros, otro taxista le cobró el doble de lo normal.

Mladá Fronta Dnes informa que a ambos taxistas deshonestos les podrá ser impuesta una multa de un millón de coronas, equivalentes a unos 33 mil euros, más 250 mil coronas de multa por comprobantes falsos. El alcalde promete que aumentará el número de funcionarios de la alcaldía que controlarán a los taxistas disfrazados de turistas extranjeros. Pavel Bém aconseja además a los turistas acordar el precio del recorrido con el taxista antes de subir al vehículo.

14-01-2005