16-11-2005

Jirina SiklováJirina Siklová La República Checa celebrará mañana el décimosexto aniversario de la caída del régimen comunista. Mladá Fronta Dnes informa que en la víspera del 17 de noviembre una veintena de personas perseguidas por el régimen comunista hizo pública una petición contra la completa apertura de los materiales de la extinta policía secreta comunista StB.

Al pie del documento que los signatarios enviaron, por ejemplo, al Ministerio del Interior, estamparon sus firmas también el ex presidente checo, Václav Havel, el ex ministro de RR EE, Jirí Dienstbier o la socióloga Jirina Siklová.

A los autores de la petición les incomoda que el público podría buscar en los expedientes de la StB detalles íntimos de la vida de las personas perseguidas por la policía secreta.

El diario Lidové Noviny señala que el Ministerio del Interior asume una postura reservada hacia la petición de los ex disidentes. El diario cita al viceministro del Interior, Vladimír Zeman, quien afirma que limitar el acceso a los materiales de la StB no es prácticamente posible desde el punto de vista del acceso democrático a los archivos.

El Ministerio está dispuesto a considerar una solución de compromiso: a los expedientes que hacen intrusión en la privacidad de las personas seguidas, añadir la declaración de las mismas acerca del suceso descrito, puntualiza Lidové Noviny.

El rotativo Právo informa en su portada que a partir de principios del próximo año la policía checa podrá controlar directamente en la carretera si el conductor, además del alcohol, no ha consumido también drogas.

Los agentes utilizarán para la prueba las salivas del conductor, tal como estipula una nueva ley encaminada a disminuir el riesgo causado por el tabaco, el alcohol y otras sustancias adictivas. La nueva normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2006 y el diario añade que según la misma podrán exigir muestras de saliva a los ciudadanos los policías nacionales, municipales y el servicio penitenciario o los empleadores.

Mladá Fronta Dnes se refiere a la afluencia récord de inversiones a la República Checa. El diario señala que sólo en el primer semestre del presente año han llegado a este país con nuevos proyectos unas setenta empresas. A diferencia de los pasados años, las nuevas empresas crecen no sólo en los alrededores de Praga, Pilsen y Brno, sino también en las regiones norteñas del país, más afectadas por el desempleo. En la comarca de Ústí, los inversionistas proyectan crear más de dos mil puestos de trabajo.

16-11-2005