17-05-2006

Echemos un vistazo a las páginas de Mladá Fronta Dnes. El rotativo informa que el Instituto Politécnico Checo otorgó ayer martes el título de Doctor Honoris Causa a Shoichiro Toyoda, de 81 años, presidente de honor de la fabricante automotriz Toyota.

Mladá Fronta Dnes puntualiza que el diploma fue entregado al empresario japonés por el catedrático del Instituto Politécnico Checo, Vladimír Marík, jefe de la Cátedra de Cibernética. El científico checo trabaja en el proyecto de autos inteligentes de Toyota que saben leer señales de tránsito.

En el diario Hospodárské Noviny leemos: "El dicho sobre "las manos de oro checas" no es un cliché superado. Lo ha comprobado la compañía alemana Siemens en cuya planta de Drásov, en Bohemia del Sur, los checos fabrican grupos electrógenos. Varios de estos equipos generan electricidad en el "Qeen Mary 2", el transatlántico más grande del mundo.

La prueba más contundente de que Siemens considera altamente confiables los productos de su planta checa de Drásov es el hecho de que suministró los grupos electrógenos precisamente al Qeen Mary. Durante la navegación no es posible repararlos. En caso de una falla el barco debería dirigirse a un puerto. Sería necesario cortar el costado de la embarcación y sacar el grupo electrógeno. La reparación costaría el triple del precio del grupo electrógeno. Éste sencillamente no puede fallar.

Hospodárské Noviny informa que la compañía Aircraft Industries que compró el año pasado la Fábrica Aeronáutica de Kunovice, en Moravia del Sur, ha reanudado la producción de aviones turbohélice de transporte L 410. En la foto que ilustra esta información vemos la aeronave que fue entregada ayer martes en Kunovice a los representantes de la compañía brasileña NHT Linhas Aéreas. Dentro de un mes terminarán en Kunovice la segunda aeronave para el mismo cliente y está concluido un contrato previo para el suministro de cuatro aeronaves más, leemos en Hospodárské Noviny.

En el suplemento cultural de Lidové Noviny llamó nuestra atención el siguiente titular: "Voz eslava de Argentina". El diario informa que este miércoles actúa en el festival Primavera de Praga la mezzosoprano Bernarda Fink. La cantante nacida a padres eslovenos en Argentina canta también en checo.

Lidové Noviny señala que Bernarda Fink, hija de refugiados políticos, nació en 1955 en Buenos Aires. Después de los primeros éxitos se marchó en 1985 a Europa. En Ginebra encontró a su futuro esposo, un diplomático austríaco. Y con él estuvo seis años en Praga donde ambos hijos de la pareja frecuentaban la escuela, y así el checo está siempre presente tanto en el repertorio como en el hogar de la mezzosoprano.

"Praga fue una etapa inmensamente importante en mi vida. Aprendí a amar a la gente y a la mentalidad local", suele destacar Bernarda Fink en las entrevistas.

17-05-2006