23-05-2007

"Interrogantes en torno a la familia de Klára Mauerová: Anna no existe", "Krejcír" permanece en prisión" y "Balneario del vino en Valtice", éstos son algunos de los temas del resumen de la prensa checa.

La niña adoptiva de 13 años de edad, que debe haber vivido con la familia de Klára Mauerová que maltrató a su hijo Ondrej, no existe, destacan en portada todos los diarios nacionales. El amigo de la familia, periodista y activista ecologista Jakub Patocka declaró este martes ante los medios de comunicación que la supuesta Anna Mauerová es en realidad Barbora Skrlová, de 34 años de edad. Barbora Skrlová trabajó con Klára Mauerová en un centro de ocio de Brno, estudió igual que ella en la Universidad Masaryk y actualmente sigue en paradero desconocido.

Mientras tanto la Policía checa ha gastado millones de coronas en la búsqueda de la supuesta Anna que desapareció a mediados de mayo de un centro para menores de Brno donde fue internada después de que la Policía detuviera a Klára Mauerová. Esta afirmó que Anna era hija de una pareja de drogadictos que dejaron a la niña a la custodia de la abuela de Klára Mauerová.

El diario Mladá Fronta Dnes publica una carta que está firmada por la desaparecida Anna Mauerová. La carta de nueve hojas fue remitida el lunes de la localidad de Lelekovice, en Moravia del Sur, y está destinada al presidente de la República. Con una única excepción la misiva está escrita en masculino. Su autor explica, por ejemplo, por qué Klára Mauerová encerraba a su hijo desnudo en una recámara.

Radovan Krejcir (Foto: www.rkrejcir.com)Radovan Krejcir (Foto: www.rkrejcir.com) El empresario Radovan Krejcír, acusado en la República Checa de graves delitos, permanece en prisión preventiva en Sudáfrica, informa Mladá Fronta Dnes. El Tribunal de Johannesburgo rechazó la protesta de los abogados de Krejcír de que la detención del empresario el pasado 21 de abril fue ilegal. Antes del inicio del proceso Krejcír se encontraba de buen humor quejándose únicamente del frío en su celda.

Los checos superaron con su altura a los estadounidenses, comenta el diario Lidové Noviny. Así lo indican los resultados de una investigación de científicos alemanes y estadounidenses que compararon las características físicas de distintas naciones.

Un hombre checo mide en promedio 180,1 centímetros, o sea 3 centímetros más que su coetáneo estadounidense. El motivo son las diferencias en el sistema social de los dos países que se reflejan en el hecho de que el 15 por ciento de la población estadounidense carece de un seguro médico y por consecuencia del tratamiento médico de calidad.

El diario económico Hospodárské Noviny informa de que en cercanías de la ciudad vinícola de Valtice, en la frontera checo-austríaca, se construirán nuevos baños termales. El balneario dispondrá de un pabellón del vino donde los pacientes podrán disfrutar de baños en levaduras del vino que curan enfermedades de la piel, así como tomar extractos del vino y uvas que tienen efectos beneficiosos en la digestión.

23-05-2007