El pensionado que quería ser presidente

29-01-2003

Nadie ha ganado todavía las elecciones presidenciales en la República Checa. El gran perdedor es sin embargo, el antiguo Primer Ministro Milos Zeman, derrotado en la primera vuelta por su gran rival Václav Klaus y por una senadora que se presentaba por vez primera.

Petr PithartPetr Pithart Tras dos intentos, con tres vueltas cada uno el mismo día, los 200 diputados y los 81 senadores checos no fueron capaces de lograr consenso en la elección del susceror de Václav Havel.

En la República Checa el presidente lo eligen las dos Cámaras del Parlamento, no existe votación directa y los candidatos deben ser nominados por alguna de las formaciones políticas con representación parlamentaria.

Václav Klaus, Foto: CTKVáclav Klaus, Foto: CTK Fue así como el oposicionista Partido Cívico Democrático propuso a su ex líder y cofundador Václav Klaus. En la primera elección con tres vueltas se enfrentó al presidente del Senado, Petr Pithart.

Václav Klaus y Petr Pithart pasaron a la segunda vuelta tras derrotar al candidato de la gubernamental socialdemocracia Jaroslav Bures.

En la tercera y última vuelta de la primera elección Klaus ni Pithart obtuvieron los votos necesarios para ganar, 141 o sea, la mitad más uno del total de los escaños de las dos Cámara del Parlamento juntas.

 

El antiguo líder socialdemócrata y ex Primer Ministro Milos Zeman había anunciado que se presentaría a la segunda elección, y así lo hizo.

Milos Zeman, Foto: CTKMilos Zeman, Foto: CTK Todo indicaba que el duelo de titanes lo protagonizarían los antiguos Primeros Ministros y ex líderes de sus respectivas formaciones, Václav Klaus y Milos Zeman.

Para sorpresa de todos, la senadora Jaroslava Moserová, fue nominada por democristianos,liberales e independientes. Su participación supondría una fuga de votos para los favoritos.

Pero las cosas fueron más allá de lo esperado.En la primera votación la senadora obtuvo más votos que el antiguo Primer Ministro y ex líder socialdemócrata Milos Zeman, inmediatamente derrotado.

A la segunda vuelta pasaron el otro favorito Václav Klaus y la senadora Moserová, apoyada por sus compañeros en el Senado. Pocos se habían atrevido a pronosticar que la senadora pasara a la segunda vuelta.

El trago amargo fue para el ex líder socialdemócrata Milos Zeman, quien no recibió el pleno apoyo de los diputados de su antigua formación, que de hecho le hundieron.

 

Actualmente pensionado, retirado por completo de la política, Milos Zeman vive en su casa de campo en la región de Moravia. Al abandonar la vida política se marchó dejando rencores y hasta enemigos dentro de las filas de su partido.

Milos Zeman, Jaroslava Moserova, Vaclav Klaus, Foto: CTKMilos Zeman, Jaroslava Moserova, Vaclav Klaus, Foto: CTK Uno de sus enemigos declarados es el actual Primer Ministro y líder socialdemócrata, Vladimir Spidla, quien desde un principio se opuso a la nominación de Milos Zeman como candidato presidencial.

Las batallas intestinas dentro de la socialdemocracia fueron más fuertes que la posibilidad de que el partido gobernante tuviera, además de Primer Ministro, presidente de la Cámara de diputados también al presidente de la República.

En un mismo día la senadora Jaroslava Moserová fue el David que derrotó a dos Goliat: Zeman perdió la elección presidencial y descubrió que la socialdemocracia se encuentra dividida. Václav Klaus le derrotó a Zeman y a Moserová, pero no ganó, porque le faltaron 14 votos.

Jaroslava Moserova, Foto: CTKJaroslava Moserova, Foto: CTK A pesar de ser el favorito podría ver como la silla presidencial se le esfuma ante los ojos, pues la correlación de fuerzas en el Parlamento está muy dividida. Los comunistas se han convertido en el fiel de la balanza y exigieron conocer posturas en torno a un eventual ataque contra Irak, la política social y otros temas candentes antes de votar por alguno de los favoritos.

Václav Klaus quien mantuvo en los últimos trece años una dura campaña contra los comunistas no escatimó esfuerzos y les pidió su respaldo, lo que ha sentado muy mal entre sus seguidores que alertan que con tal de conseguir la presidencia de la república Klaus es capaz de alianzas hasta con el diablo.

 

Vladimir Spidla, Lubomir Zaoralek y Cyril Svoboda (de izquierda), Foto: CTKVladimir Spidla, Lubomir Zaoralek y Cyril Svoboda (de izquierda), Foto: CTK El presidente checo, Václav Havel, termina su periodo de funciones el próximo 2 de febrero, esto quiere decir que no tendrá a quién entregar la banda presidencial y el país pasará un tiempo sin mandatario.

Las funciones presidenciales se las repartirán entretanto el Primer Ministro, Vladimir Spidla, y el presidente de la Cámara de diputados, Lubomír Zaorálek.

Los que piden elección directa del presidente todavía no verán satisfechas sus exigencias, ya que es necesario enmendar antes la Constitución de la República y eso es un proceso que requiere tiempo.

La gubernamental socialdemocracia está convencida de que todavía propondrá un candidato aceptable para la coalición de gobierno y para parte de la oposición e independientes.

Estas elecciones sacaron a la luz del día, que los partidos políticos no se prepararon para buscar con tiempo al sucesor del presidente Václav Havel.

La socialdemocracia se encuentra dividida, la coalición de gobierno no logra consenso, Václav Klaus quiere ser presidente a toda costa y los comunistas son el fiel de la balanza en el escenario político checo.

29-01-2003