El monasterio de Vyssí Brod

12-02-2005

El monasterio de Vyssí Brod se encuentra cercano a los bosques de la sierra de Sumava, en la frontera entre la República Checa y Austria, sobre la ribera del río Vltava a unos treinta kilómetros al sur de la ciudad de Ceský Krumlov.

Por la región de Vyssí Brod condujo desde tiempos remotos una importante ruta comercial - una de las más antiguas de Bohemia, aprovechada por comerciantes y hasta por las legiones romanas.

En el siglo X se le conocía como "el sendero viejo a Bohemia" o bajo la denominación latina "antigua via".

Y justo en las cercanías de la ruta comercial la familia aristocrática Rozmberk fundó Vyssí Brod en el siglo XIII, según nos informa el padre Justiniano, prior del monasterio.

"El monasterio fue fundado en el año 1259 cuando la familia de los Rozmberk invitó a los primeros monjes cistercienses del monasterio austríaco de Wilhering para que se asentaran en el monasterio de Vyssí Brod recién construido".

La familia de Rozmberk, uno de los más antiguos y poderosos linajes checos, llegó a ocupar importantes cargos en la corte.

El fundador del monasterio fue Vok I de Rozmberk, entonces cabeza de la familia Rozmberk.

"Vok desempeñó una de las funciones más importantes en el reino de Bohemia: fue mariscal, lo que le otorgó enormes poderes políticos, que a supo aprovechar, convirtiéndose en el dueño de toda la región de Bohemia de Sur".

De acuerdo con una leyenda, Vok dejó construir el monasterio como muestra de agradecimiento a la Virgen María que le salvó de las aguas del río Vltava cerca del lugar donde se encuentra hoy el monasterio.

Según los historiadores más bien se trató de un hábil cálculo político, ya que el monasterio cisterciense se convirtió en el punto de referencia en la demarcación de la frontera de Bohemia y Austria, al tiempo que incrementó su poder en la región.

No obstante, el padre Justiniano conoce también otra historia sobre la construcción del monasterio.

"Según la leyenda, el monasterio fue construido para que los monjes echaran a los demonio que abundaban en la comarca. Al ver a los monjes, los demonios saltaron al río convirtiéndose en piedras que se pueden ver hasta hoy".

El monasterio fue prosperando rápidamente, gracias a la buena gestión de los priores que pronto se convirtieron en grandes propietarios de las tierras de la región.

No obstante, el crecimiento económico se vio fue frenado por las guerras husitas, durante las que el monasterio - aunque no fuera tomado por ningún ejército - fue gravemente dañado.

En el siglo XIX el monasterio mantenía todavía su importancia económica y con la fábrica de papel local fue uno de los mayores empleadores de la región.

A lo largo de historia en Vyssí Brod prevalecieron habitantes de origen alemán. Según un censo de 1910 del total de los 1694 habitantes del lugar, solo 11 eran checos. Ambas nacionalidades convivían pacíficamente y sin problemas.

La paz y tranquilidad terminaron tras la firma del Tratado de Munich en 1938, cuando varias regiones fronterizas checas fueron anexionadas a la Alemania nazi, entre ellas Vyssí Brod.

Ese mismo año los nazis deportaron al prior de Vyssí Brod a un campo de concentración y en 1941 cerraron el monasterio.

"El monasterio fue convertido en cuartel y sirvió también como depósito de objetos artísticos confiscados a los judíos. El monasterio fue liberado por tropas estadounidenses, que se apoderaron de las obras de arte como botín de guerra".

Una vez terminada la guerra, los monjes cistercienses volvieron al monasterio de Vyssí Brod.

Pero no por mucho tiempo, ya que en 1950, cuando los comunistas ya se encontraban en el poder en Checoslovaquia, cerraron el monasterio de Vyssí Brod por más de cuarenta años y la mayoría de los monjes terminó en las cárceles comunistas.

"Hasta después de la derrota del comunismo en 1989, dos viejos monjes que sobrevivieron regresaron al monasterio y ayudaron a restaurar la comunidad cisterciense".

La comunidad de monjes cistercienses que actualmente habita el monasterio trata de restaurarlo y borrar las graves heridas dejadas por los nazis y comunistas.

El monasterio está abierto al público, los visitantes pueden admirar el templo, la biblioteca, obras artísticas, varias dependencias o bien asistir a una de las misas regulares en la capilla del monasterio.

Además de los sitios señalados, el padre Justiniano recomienda la biblioteca del monasterio, instalada en tres bellos salones.

"Nuestra biblioteca es la tercera más grande de las bibliotecas conventuales de la República Checa. Dispone de setenta mil volúmenes. Entre ellos cabe citar varios pergaminos y el libro más antiguo es del año 765".

En el monasterio fueron sepultadas diez generaciones de la familia Rozmberk, por lo que tiene el mayor panteón familiar de la República Checa, las lápidas tienen fechas que van desde el siglo XIII hasta el siglo XVII.

Además de sus bellezas arquitectónicas, obras pictóricas y hermosa naturaleza, el monasterio de Vyssí Brod tiene un encanto especial que ya por tercera vez tratan de proteger y conservar los monjes cistercienses. Sin duda es un lugar que vale la pena visitar.

12-02-2005