En el palacio de Austerlitz se cimentó la victoria de Napoleón

04-02-2006

Abandonamos Praga y nos dirigimos hacia el este. Al término de unas dos horas de viaje en auto por la autopista D1, llegamos a la ciudad de Brno, metrópoli morava, pero no nos detenemos y seguimos adelante, en dirección a la ciudad de Olomouc.

Batalla de AusterlitzBatalla de Austerlitz A pocos kilómetros de Brno, abandonamos la autopista y seguimos hacia la meta de nuestro viaje por una carretera más estrecha.

Nos imaginamos escuchar unos cañonazos y nos trasladamos imaginariamente hacia los principios del siglo XIX. Nos encontramos cerca del pueblo de Austerlitz en cuyas cercanías tuvo lugar una de las más famosas y sangrientas batallas de Europa.

El 2 de diciembre de 1805, el emperador francés, Napoleón Bonaparte, se enfrentó en los campos adyacentes a la población morava de Austerlitz a los ejércitos aliados del emperador austríaco, Francisco I y del zar ruso Alejandro I. Mientras que los ejércitos aliados disponían de unos 80 mil hombres y tenían igualmente una gran supremacía en cuanto al número de armas, el ejército de Napoleón I tenía sólo alrededor de 65 mil soldados.

Igual así, el excelente estratega militar Napoleón Bonaparte logró vencer al enemigo. Quizás le haya ayudado también el hecho de disponer de mejores armas y de otro equipo militar. La batalla de Austerlitz pasó a la historia bajo el nombre de la Batalla de los Tres Emperadores.

Miles de turistas de diversos países de Europa visitan cada año el pueblo de Austerlitz y los campos en los que decenas de años atrás tuvo lugar la contienda. Esos campos ocupan una superficie de unos 20 kilómetros cuadrados.

Pasado más de un siglo, en los campos donde tuvo lugar la batalla de Austerlitz fue levantado un majestuoso monumento a todos los caídos en esa contienda, el Monumento a la Paz.

"El Monumento a la Paz fue creado por iniciativa del sacerdote y profesor Antonín Slovák, uno de los mayores conocedores checos de las guerras napoleónicas. La obra le fue encargada al arquitecto, Frantisek Fanta, quien es autor asimismo de la Estación Central Ferroviaria en Praga. El monumento fue realizado entre 1910 y 1912", señaló Josef Vecera, director del establecimiento.

El Monumento a la Paz, en estilo modernista es una obra de piedra de 26 metros de altura. En su cima está ubicado un figurativo globo terrestre con una cruz, como símbolo de la redención. Dentro del monumento hay una capilla con un altar de mármol y bajo el suelo yacen sepultados los soldados caídos en la batalla.

NapoleónNapoleón En cada una de las cuatro esquinas del monumento está situada una escultura de un escudero que simboliza los ejércitos que habían participado en la batalla o sea, el francés, el ruso, y el austríaco. El cuarto escudero simboliza a los soldados moravos que tomaron parte en la batalla, teniendo lugar la misma en su territorio.

Como indicara Josef Vecera, interesante es la acústica del monumento. Si dos visitantes se paran cada uno en una de sus esquinas, en dirección diagonal, al hablar uno de ellos en voz baja, el otro situado en la esquina opuesta, le escucha con toda claridad.

Junto al Monumento a la Paz se encuentra un museo con una exposición acerca el transcurso de la batalla de Austerlitz. El autor de la muestra, el profesor Jaromír Hanák, dice que su intención fue acercar en especial a los soldados que habían participado en la batalla y no la contienda como tal.

"La batalla de Austerlitz fue un importante acontecimiento histórico que influyó marcadamente en la política europea del siglo XIX. A la vez marcó el destino de miles de personas, de los soldados que combatieron en ella y de sus familiares. Por ello, al preparar la muestra, hemos llegado a la conclusión de que su idea central debía ser "El hombre en medio de la batalla".

Jaromír Hanák apunta que el visitante del museo tiene la posibilidad de conocer las experiencias de los que combatieron en la batalla, de identificarse por unos instantes con sus vivencias, vivir en carne propia algo de los horrores a los que se vieron enfrentados los soldados que lucharon en Austerlitz.

Austerlitz, en checo Slavkov, es no sólo el nombre de una de las más famosas batallas de las guerras napoleónicas. En primer lugar se llama así una población que le dio su nombre a la batalla. Ésta se encuentra a unos diez kilómetros al este del Monumento a la Paz y fue precisamente en el palacio local donde, terminada la batalla de Austerlitz, fue firmada el 6 de diciembre de 1805 la tregua.

Retrocedamos un poco en la historia para enterarnos de los inicios del surgimiento de este pueblo. En un pequeño poblado situado en uno de los cruces de caminos comerciales en el sur de Moravia se asentó en el siglo XIII la Orden de los Caballeros teutónicos. En el mismo lugar donde actualmente se levanta el majestuoso palacio barroco de Austerlitz, esa orden situó sus mansiones de estilo gótico y permaneció en el lugar varios siglos.

En el siglo XVI adquirió el poderío local la familia Kounic, que habría de poseer esta propiedad por más de cuatrocientos años, según nos dijo Jana Omar, directora del Museo del pueblo de Austerlitz.

Palacio de Slavkov (Foto: www.czechtourism.cz)Palacio de Slavkov (Foto: www.czechtourism.cz) "Gracias a los Kounic, Austerlitz fue desarrollándose rápidamente y registró también un amplio avance cultural. Los miembros de esa familia noble checo-morava eran personas muy cultas y algunos llegaron a desempeñar incluso altos cargos en la corte imperial austro-húngara. Por ejemplo, Václav Antonín Kounic fue canciller de cuatro emperadores de la dinastía de los Habsburgo: de María Teresa, Leopoldo II, de José II y de Francisco II".

La política de apertura que practicaban los Kounic en su poderío en Austerlitz, permitió que se asentara en el pueblo una numerosa comunidad judía, cuya presencia la documenta hasta hoy la existencia de varios monumento histórico-arquitectónicos en el pueblo, entre ellos una sinagoga y un extenso cementerio judío.

Y fueron los señores Kounic que en el siglo XVI construyeron un hermoso palacio renacentista en el lugar de la antigua mansión gótica de los Caballeros teutónicos. Más tarde, a finales del siglo XVII el palacio fue sometido a una amplia reconstrucción de estilo barroco. Entonces los Kounic decidieron transformar el palacio en su sede central y fue su voluntad que ésta testimoniara de lejos la importancia y el nivel de la familia.

El palacio de Austerlitz o Slavkov en checo y su hermoso jardín de estilo franco-inglés, decorado con hermosas esculturas barrocas, es posible visitarlos durante todo el año. La proyección horizontal del palacio tiene la forma de la letra "U", habiendo sido encargada la construcción del mismo a los mejores arquitectos italianos de la época, tal como Domenico Martinelli de Lucca.

También las decoraciones de los interiores, las pinturas al fresco, los estucos, las escaleras de mármol, las esculturas, así como la mayoría de los cuadros del palacio fueron realizados por artistas italianos. En la pinacoteca local el visitante puede conocer a varios representantes de la familia Kounic, a través de sus retratos allí instalados. Llama la atención asimismo la antigua biblioteca de esa familia con un sinnúmero de valiosos títulos.

En compañía de nuestra guía, Jana Pospíchalová, recorrimos el palacio de Austerlitz de punta a punta, pudiendo conocer hermosos y antiguos gobelinos, colecciones de arte oriental, así como preciosas estufas históricas, muebles y porcelana de la época. Al final del recorrido, Jana Pospíchalová nos invitó a entrar en el llamado Salón Histórico.

"Se llama Histórico, porque fue precisamente aquí donde el 6 de diciembre de 1805 fue firmada la tregua entre Francia y el Imperio Austro-húngaro después de la batalla de Austerlitz. Originalmente este salón sirvió para las negociaciones secretas del canciller Václav Antonín Kounic, pues su acústica es tan perfecta que afuera no se escucha nada de lo dicho adentro".

Nuestra guía nos enseñó entonces también un balcón en la parte central del palacio, del cual hay una hermosa vista al jardín palaciego. Y nos enteramos de otro detalle vinculado con la batalla de Austerlitz. Fue precisamente de ese balcón donde el 3 de diciembre de 1805, o sea, un día después de la batalla de Austerlitz, Napoleón Bonaparte dictó la orden del día, agradeciendo a sus soldados la victoria en la contienda y asegurándoles que toda Francia estaba orgullosa de ellos.

Bien, amigos, aquí termina este Radioviajes en el que visitamos algunos de los lugares relacionados a la famosa batalla de Austerlitz o, también, la Batalla de los Tres Emperadores.

04-02-2006