Jilemnice: la cuna checa del esquí

13-09-2003

La ciudad de Jilemnice se encuentra en la parte occidental de la sierra de Krkonose a 464 metros de altura sobre el nivel del mar. Se trata de un importante centro turístico e ideal punto de partida para caminatas por las montañas de los alrededores.

La ciudad de Jilemnice, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 UnportedLa ciudad de Jilemnice, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 Unported Debido a que la mayor parte de las fuentes históricas se quemó durante frecuentes incendios que afectaron a la ciudad de Jilemnice resulta muy difícil decir exactamente cuando surgió la ciudad y especificar un año concreto, según explicara Jan Lustinec, director del Museo local.

"Naturalmente, no conocemos la fecha exacta de la fundacióm de Jilemnice, pero sabemos que ya en el año 1350 se menciona Jilemnice en diferentes documentos como una ciudad que pagaba impuestos, por lo que podemos deducir que Jilemnice fue fundada alrededor del año 1320, o quizá en el año 1300. Es sabido que en el pasado funcionó como centro económico y cultural que perteneció a la familia noble checa de los Valenstein".

Por su posición apartada en las montañas, Jilemnice se desarrolló más lentamente que las ciudades mejor comunicadas en el interior del país. El lento desarrollo de la ciudad fue provocado también por su división en dos partes en el año 1492.

Durante la Guerra de los Treinta Años, la ciudad de Jilemnice fue incendiada por los soldados suecos. Entonces la ciudad sufrió grandes pérdidas materiales y perdió también sus vínculos comerciales.

La mala situación de Jilemnice cambió con la llegada de la familia Harrach, que destacaba por su progresiva política económica. No obstante el origen de la misma resulta un tanto incierto, según puntualiza Jan Lustinec, director del museo.

"No sabemos a ciencia cierta de dónde proviene la familia de los Harrach. Los documentos históricos la mencionan como familia noble checa ya en el siglo XIV en el Sur de Bohemia, no obstante, noticias similares aparecen en los archivos austríacos, por lo que no podemos decir con exactitud si era de Bohemia o de Austria."

Al principio, los Harrach se apoderaron de la mitad de los dominios entonces ya divididos, pero pronto se convirtieron en la familia más importante y poderosa de la región.

"Los Harrach llegaron a Krkonose en el año 1632, fue cuando se apoderaron de la mitad de los dominios que pertenecían a la ciudad de Jilemnice. En 1701 compraron también los demás dominios, hecho que influyó en el desarrollo de la región. Supieron aprovechar las posibilidades que ofrecían las condiciones locales para la industria. Impulsaron la fabricación de paño y de lino y se dedicaron a la silvicultura."

Los nuevos dueños de la ciudad hicieron de Jilemnice el centro mundial de fabricación de hilos, concentrando en el lugar a los mejores especialistas en la materia.

La habilidad de los obreros y la calidad del paño la testimonia la muestra de paño que se encuentra en el museo de Jilemnice. Casi tres metros del hilo fabricado en la ciudad pesan tan solo un gramo. Se trata de hilo de linaza, y se considera que es el hilo más fino del mundo.

Con el desarrollo de la industria creció la ciudad y aumentó el número de sus habitantes. La riqueza se reflejó en la monumental arquitectura barroca encabezada por la iglesia de San Lorenzo en la plaza principal.

Poblada desde sus orígenes por ciudadanos checos, Jilemnice se convirtió en el siglo XIX en el centro de reunión de todos los checos que vivían en Krkonose. La idea fue respaldada e impulsada por la familia Harrach.

El invierno de Jilemnice, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 UnportedEl invierno de Jilemnice, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 Unported "La segunda generación de los Harrach, es decir la del siglo XIX, se interesaba por la vida cultural, política y económica checa y el que más destacó en este sentido fue Jan Nepomuk, conde de Harrach, un fiel patriota, y fue precisamente él quien llevó los primeros esquíes a la ciudad de Jilemnice."

Los primeros esquíes aparecieron en Jilemnice en el año 1892. El conde los llevó para los obreros que trabajaban en el bosque. A pesar de que no se trataba de los primeros esquíes en Bohemia este deporte se arraigó rápidamente en la región, incluso entre los estratos sociales más pobres.

Jilemnice pasó a ser el más importante centro de esquí en Bohemia y adquirió el apodo de la "cuna checa del esquí" hecho confirmado por la infinidad de destacados esquiadores checos oriundos de Jilemnice.

El lugar ideal para empezar un recorrido en Jilemnice es la plaza principal, donde nuestra atención se centra en el edificio del Ayuntamiento, construido en estilo clásico, y sin duda lo que más nos atraerá será el reloj de la torre.

La plaza principal con el edificio del Ayuntamiento, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 UnportedLa plaza principal con el edificio del Ayuntamiento, foto: Jiří Erben, CC BY-SA 3.0 Unported El reloj data de la primera mitad del siglo XIX y según los especialistas se trata del reloj más aplicado de Europa Central. Gracias a los diferentes tonos y a las combinaciones en que tocan sus camapanas se puede saber la hora, en intervalos de quince minutos.

Durante el día el reloj ofrece más de mil sonidos en diferentes tonos y combinaciones que ayudan a orientarse en el tiempo y los tonos difieren ya sea de día o de noche.

Podemos echar un vistazo a la iglesia de San Lorenzo, una bella construcción del barroco tardío, en el parque del palacio local podemos apreciar un tilo de 250 años de antigüedad, el árbol más viejo de Jilemnice. El palacio del siglo XVI, que durante muchos años fuera sede de los condes de Harrach exhibe hoy muestras del museo local. Sobre la historia del museo nos hablará su director, Jan Lustinec.

El palacio y museo local, foto: Martina SchneibergováEl palacio y museo local, foto: Martina Schneibergová "El museo fue fundado en el año 1891 gracias al conde Jan Nepomuk de Harrach y a los ciudadanos de Jilemnice. El objetivo del museo era ofrecer un testimonio del estilo de vida en Krkonose. Entonces se trasladaba de un lugar a otro, pero fue en 1953 cuando se instaló en el palacio de los Harrach."

El museo ofrece a sus visitantes una gran variedad de muestras.

"Con el paso del tiempo el museo se dividió en tres bloques. El primero esta dedicado a los comienzos del esquí en Bohemia, el segundo a la historia y a la etnografía de Krkonose y el último es una galería que exhibe cuadros del pintor Frantisek Kaván, oriundo de Jilemnice."

Sin embargo, la muestra más interesante es el pesebre de Jáchym Metelka, quien a finales del siglo XIX fuera director de la escuela local .

El pesebre de Jáchym Metelka, foto: ČT24El pesebre de Jáchym Metelka, foto: ČT24 "El pesebre de Metelka es único. Fue creado entre los años 1883 y 1913, osea durante treinta años. Tiene 142 figurillas que ejecutan un total de 350 movimientos impulsados por un motor. Desde el punto de vista técnico se trata de una obra única."

El director del Museo explicó con lujo de detalles el espectáculo que ofrece el pesebre mecánico a los visitantes.

"El programa del pesebre inicia con la campanada del reloj que anuncia la medianoche - el tiempo del nacimiento del niño Jesús. Después empiezan a tocar los ángeles que invitan a la gente a ver al niño y luego de entregar los regalos, los ángeles tocan una melodía de Navidad."

Antes de abandonar la ciudad vale la pena visitar la "callejuela curiosa" una interesante muestra de la arquitectura popular.

"La callejuela es del año 1752 y a pesar de sufrir gran incendio, se conservó casi entera. Su nombre lo adquirió por la disposición de las casas locales. Resulta que,en una misma fila, cada casa sale más a la calle que la casa anterior, y eso es para que los habitantes puedan ver lo que ocurre en la calle".

13-09-2003