Jindřichův Hradec, la perla renacentista checa

22-10-2016

Jindřichův Hradec es una de las ciudades checas más antiguas y una de las más importantes de la Edad Media. En la nueva edición de 'Radioviajes' les invitaremos a conocer algunas curiosidades de esta joya renacentista de Bohemia del Sur.

Castillo de JIndřichův Hradec, foto: CzechTourismCastillo de JIndřichův Hradec, foto: CzechTourism El asentamiento de Jindřichův Hradec obtuvo el estatuto de ciudad en 1293, lo que la convierte en una de las urbes checas más antiguas. Pese a ser solo una ciudad vasalla, gozaba de una inmensa influencia, sobre todo gracias a su estratégica ubicación entre Praga y Viena, apunta el administrador del Castillo de Jindřichův Hradec, Jan Mikeš.

“Desde el siglo XIV Jindřichův Hradec junto a la ciudad de Český Krumlov representaban las ciudades vasallas más importantes, y en cuanto a su tamaño se podían comparar con las ciudades reales más significativas”.

Jan Mikeš, el administrador del Castillo de Jindřichův Hradec, foto: ČTJan Mikeš, el administrador del Castillo de Jindřichův Hradec, foto: ČT El auge económico de la urbe llegó en la segunda mitad del siglo XIV. Paradójicamente en un momento, en el que la administración municipal se vio fuertemente decaída, prosigue Mikeš.

“En aquel entonces gobernaban en la ciudad los hijos de Oldřich de Hradec, que se repartieron todos los bienes a medias. Cuando había que pagar algo, uno pasaba la responsabilidad a otro. Aun así se registró un enorme desarrollo de los oficios. La debilidad de los gobernadores beneficiaba a los burgueses, cuyas competencias eran cada vez más fuertes. Se registró asimismo un auge arquitectónico. La ciudad pronto estuvo rodeada de murallas y se construyeron unas iglesias preciosas. El aspecto que obtuvo la ciudad entonces es visible hasta la actualidad”.

El tercer castillo más extenso de Chequia

Leyenda de San Jorge, el palacio de Jindřichův Hradec, foto: ČTLeyenda de San Jorge, el palacio de Jindřichův Hradec, foto: ČT Con más de tres hectáreas, el palacio de Jindřichův Hradec representa el tercer recinto palaciego más extenso de la República Checa, después del Castillo de Praga y el de Český Krumlov. Fue construido en el siglo XIII como una residencias gótica para convertirse tres siglos después en una joya renacentista. En 1996 fue declarado Monumento Nacional Protegido. Jan Mikeš realza los atractivos más interesantes del palacio.

“En primer lugar nombraría la Leyenda de San Jorge. Se trata de un ciclo de murales procedentes de 1338, uno de los más peculiares de todos los palacios checos. Única es también la cocina negra, construida en el siglo XV, cuyo aspecto no ha cambiado. Es un ejemplo de una auténtica cocina medieval”.

La cocina negra del Palacio de Jindřichův Hradec, foto: presentación oficial ded Castillo Jindřichův HradecLa cocina negra del Palacio de Jindřichův Hradec, foto: presentación oficial ded Castillo Jindřichův Hradec En ocasiones especiales, como es por ejemplo el Adviento, los visitantes tienen la oportunidad de ver cómo se preparaba en la cocina negra el menú aristocrático. Según apunta el guía del castillo, Tomáš Krajník, trabajar allí no era nada saludable.

“Los empleados de la cocina sufrían problemas respiratorios, como enfisema pulmonar, y tenían asimismo problemas con la vista, ya que se exponían al humo a todas horas. En la época del mayor florecimiento de la corte se cocinaba hasta para 120 personas a diario”.

De acuerdo con Krajník, los platos que se servían en las mesas aristocráticas en el siglo XVI no diferían demasiado del menú actual de los checos.

“La mayor diferencia consistía en guarniciones. En aquella época se acompañaba todo con pan, purés de verduras o de cereales. Las guarniciones de hoy día, como los “knedlíky” o el arroz no se consumían en aquel entonces. Las patatas quizás ya habían llegado a las Tierras Checas, pero servían como plantas para decorar los parques, de cuyos tubérculos se elaboraban medicamentos”.

El espectro de la Dama de Blanco

Perchta de Rožmberk, foto: Acoma / CC BY-SA 3.0Perchta de Rožmberk, foto: Acoma / CC BY-SA 3.0 El día del Jueves Santo se invitaban a la cocina los ciudadanos de las clases pobres. Esta tradición era conocida bajo el nombre “reparto de puré dulce” y en una ocasión llegaron al castillo más de 9.000 personas. Aparte del puré se distribuía también una espesa sopa de cerveza, pescado y pan. La tradición fue suspendida en 1782 a la orden del emperador José II de Habsburgo.

Según la leyenda, en la preparación del puré dulce participaba también la princesa Perchta de Rožmberk, cuyo fantasma, conocido como la dama de blanco, recorre varios castillos de Bohemia del Sur. La princesa sufrió este cruel destino a causa de la maldición de su marido.

Encontrar a la dama de blanco en el castillo de Jindřichův Hradec no resulta actualmente difícil, ya que es la protagonista de los recorridos nocturnos que ofrece el palacio.

Desde este agosto los visitantes encontrarán en las salas del palacio también una nueva exposición que presenta la historia de sus antiguos dueños, los señores de Hradiště, e incluye muestras de objetos de uso diario, vestimenta y artefactos militares.

Misteriosas imágenes de monstruos

La iglesia de San Juan Bautista, Jindřichův Hradec, foto: Ben Skála / CC BY-SA 3.0La iglesia de San Juan Bautista, Jindřichův Hradec, foto: Ben Skála / CC BY-SA 3.0 Otro misterio de Jindřichův Hradec está vinculado con la iglesia de San Juan Bautista, que forma parte del monasterio local. Los hallazgos arqueológicos mostraron que fue construida a finales del siglo XII. La mayor curiosidad la representan sus paredes, que están cubiertas con una serie de murales protagonizadas por cuerpos deformados y otros monstruos. Su origen y significado es misterioso. De acuerdo con algunos especialistas se trata de escenas de diferentes bestiarios y otros libros procedentes de Europa Occidental, en las que aparecían imágenes que contrastaban con las escenas religiosas. Su objetivo era insinuar que hasta entre los santos de una iglesia puede aparecer el mal contra el que hay que luchar.

Las pinturas religiosas tenían en la Edad Media un papel trascendental, puesto que en aquel entonces el analfabetismo era común y las pinturas les facilitaban la interpretación de la Biblia.

Las murales, que a muchos les recuerdan un cómic, inspiraron a los administradores del Castillo de Jindřichův Hradec a crear un filme animado que cuenta las hazañas de San Jorge. Las proyecciones forman parte de las visitas guiadas por el castillo.

Castillo de Jindřichův Hradec

22-10-2016