Las orquídeas contra las armas en el palacio de Decín

16-07-2005

Tres ejércitos, primero el checoslovaco, después el Wehrmacht alemán y al final el Ejército Rojo de la Unión Soviética ocuparon en el pasado por un período de largos años el palacio de Decín, devastándolo notablemente. La ciudad logró reconstruir recientemente gran parte de este magnífico edificio.

Para llegar al palacio hay que pasar cuesta arriba por el llamado "Camino largo", una carretera adoquinada de 300 metros de longitud aproximadamente, que en el siglo XVII sustituía al puente delante de la puerta del palacio de Decín, situado a unos 110 km al norte de Praga.

Alrededor del camino se alza un muro de siete metros de altura. Su construcción se alargó más de 15 años debido a la sólida roca que resistía tenazmente a los explosivos utilizados para su liquidación.

Foto: AutorFoto: Autor La historia del palacio data del siglo XIII, viviendo su mayor auge después de que lo adquiriera la familia Thun. En dicha familia se destacaron varias personalidades, principalmente Frantisek Antonín, un sabio iluminado y economista progresista.

Pero no sólo los hombres consiguieron renombre, también las mujeres se inscribieron inolvidablemente en la historia de la familia, sobre todo Terezie, una gran amante del arte y coleccionista de cuadros, según indicó Kveta Krízová del Instituto de Monumentos.

"Aquí la pueden ver en un retrato con flores, una lira y unas notas. Terezie y su marido visitaban con frecuencia la ciudad alemana de Dresden, que queda cerca de aquí, y en especial el taller del renombrado maestro de la época del romanticismo Caspar David Friedrich. Los cuadros coleccionados por Terezie y su esposo se convirtieron en la obra más apreciada de la galería de Dresden de la época del siglo XIX".

 

Foto: AutorFoto: Autor En el palacio de Decín se halla la pinacoteca familiar de los Thun, gracias a la cual el edificio se convirtió en el pasado en un importante centro cultural.

Además, numerosas deliberaciones políticas se efectuaron en el palacio, por ejemplo, durante la Guerra de Crimea a mediados del siglo XIX.

Asimismo los renovadores de la cultura nacional, Josef Dobrovský y Josef Jungmann, solían visitar en el siglo XIX este lugar. El renombrado pintor Antonín Mánes daba clases de pintura a la familia Thun y Fryderik Chopin compuso en el palacio su Vals en La Menor que lleva por título el "Vals de Decín".

 

Foto: AutorFoto: Autor La familia Thun vendió el palacio al Estado en los años treinta del siglo pasado, ya que tras la reforma de terrenos, no disponían de medios financieros suficientes, pero según indicó el alcalde de la ciudad de Decín, Vladislav Raska, los vástagos de la renombrada familia siguen visitando el palacio.

"Con la condesa y el conde nos vimos la última vez el año pasado, al presentar el órgano reconstruido en la iglesia de la Elevación de la Cruz Sagrada. Incluso nos proponemos construir una sala en el palacio donde podrían quedarse los condes al visitar nuestra ciudad".

Una vez vendido el palacio, el Ejército checoslovaco se ubicó en el edificio. Durante la ocupación nazi se instaló en ese lugar el Wehrmach alemán y tras la invasión del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia en 1968, el Ejército Rojo utilizó el palacio como su base militar.

La estadía militar de tantos años de duración dejó notables huellas en el edificio y en los singulares establos adyacentes, dijo Kveta Krízová.

"En las fotografías históricas de la época podemos divisar que en los establos había una estatua ecuestre de cuya boca brotaba una fuente de agua a los vertederos para los caballos. La estatua fue acribillada a balazos por los ejércitos, pero esperamos poder crear una copia según la foto".

La alcaldía de la ciudad decidió reconstruir el palacio inmediatamente después de recibirlo en su haber, y más de la mitad del edificio ya brilla de novedad, mientras que la otra mitad aún está esperando a su renovación. El contraste entre la parte reconstruida y la devastada por los soldados es enorme, así como la suma utilizada para las obras, dijo el alcalde Vladislav Raska.

"Se calcula que los costes para llevar a cabo la reconstrucción de la segunda parte del palacio ascenderán a unos 250 millones de coronas, o sea más de ocho millones de euros. La suma por la reconstrucción de la primera parte del edificio es equivalente a más de 10 millones de euros".

 

Foto: AutorFoto: Autor Varios objetos instalados en el interior del palacio de Decín hacen referencia a los importantes hitos de la historia de la ciudad. Los visitantes pueden ver allí, entre otros, un cuadro que documenta la introducción de los ferrocarriles en esta localidad, señaló Kveta Krízová del Instituto de Monumentos.

"En 1851 fue creada la llamada ruta del ferrocarril septentrional que unía Decin con Sajonia y la ciudad de Dresden. En este cuadro se puede ver la primera y más antigua locomtora entrando en un túnel. Es un documento que testimonia el aspecto del río y sus alrededores en aquél entonces".

La ciudad de Decín trata de renovar tanto el palacio como los extensos jardines adyacentes.

En su tiempo se encargaba de los jardines que rodean el palacio Frantisek Jost, que adquirió experiencia profesional también en América Latina.

Un gran símbolo de los jardines del palacio es la orquídea, que adorna los alrededores de ese lugar incluso en la actualidad.

"En el palacio surgió en el pasado el mayor jardín de orquídeas de Europa Central. Aquí se cultivaban centenares de flores de esta especie. Frantisek Jost cultivaba asimismo piñas, naranjos y camelias. Gente de todo el mundo venía para visitar el jardín local, incluso el renombrado botánico Humboltd. No obstante, tras la muerte de F. Jost, su hijo no supo reanudar la gloria de su padre", indicó Kveta Krízová.

16-07-2005